domingo, abril 14, 2019

Hacía mucho tiempo que no me gustaba tanto un libro.
Tanto.
Soy un lector terrible, ese tipo de lector perezoso y cruel que no desearía para mis propias novelas. Sospecho de cualquier estrategia, desconfío de las carreras literarias, no siento ningún entusiasmo por la aparición de nuevos autores, esas nuevas voces del panorama blablablá.
Pero esta Vozdevieja de la escritora Elisa Victoria me ha derrotado.
Herida definitiva.
Y no porque sea "fresca, natural, espontánea y perversa", ese tipo de adjetivos que suelen volcarse sobre los escritores imprecisos, como si fueran anuncios de perfumes.
No es por nada de eso.
Sino por la capacidad de entrar dentro de la mente de un niño, una niña, por el desdoblamiento de la voz, que reconstruye un presente narrativo perfecto y muy complejo, y por la piedad, el humanismo, la compasión, la indefensión, el miedo de cuando tienes nueve años y el mundo es una sombra rara, y sin embargo quieres comértelo a bocados.
La publica Blackie Books y me temo que en estos años de bulimia editorial pasará desapercibida. 
Yo la tengo en un altarcito, quiero leerla diez veces y aprender de ella.


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domingo, marzo 24, 2019


Algo supuestamente divertido que etc.

viernes, marzo 15, 2019

sábado, marzo 09, 2019


Me hicieron viejo. Los libros. También el resto.

lunes, diciembre 03, 2018

Muchas gracias a todos los que nos acompañasteis el viernes, tantos que no cabíamos. Así dan ganas de no parar de escribir novelas.



viernes, noviembre 23, 2018

miércoles, noviembre 21, 2018


Escribir también es esto.

martes, noviembre 20, 2018

Hay que rearmarse. Ya. María es una de ellas.


domingo, noviembre 18, 2018


Un día como hoy, en Madrid.

lunes, octubre 29, 2018

Después de diez años, cinco novelas, un libro de relatos y un puñado de lectores, he comprendido que los libros no se escriben ni con el ingenio ni con la gramática, ni siquiera con los dedos. Los libros se escriben con las ojeras. En el trasnoche.
Y me van devorando, igual que mis propios hijos, se alimentan de mí, y lo seguirán haciendo hasta que no quede nada.

domingo, octubre 28, 2018

A veces te inventas una novela de la nada, o casi de la nada.
Y otras veces no tanto, y ocurre que las cosas comienzan a parecerse a la novela: 





lunes, octubre 22, 2018


Cádiz, miércoles, decapitaciones.

martes, octubre 16, 2018


Este sábado, Festival Eñe en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a las 16.30h.
Lite de barrio: hablando con Pérez Andújar y Sergio del Molino.
Barrios de siempre y barrios galácticos de Cabezas cortadas.
Es imposible que el tema de la mesa pudiera ser más propicio para mí.

lunes, octubre 08, 2018


Ni alambres ni escenografía, no hay fichas sobre la mesa ni esquemas organizativos, nada de eso.
La novela se hizo sola, arrancó a hablar en la primera frase diciendo que escribiría la primera frase y que la primera frase diría que la primera frase dice.
La novela apareció y yo estuve pendiente del idioma, no mucho más. Me va a costar hablar de ella porque no me pertenece; es gramatical, el dilema.
Y ahora tengo que explicarlo todo, y aunque haya puntos de partida e ideas previas que fueron un primer motor, lo cierto es que no sé por dónde empezar, y es como si mañana fuera el día del examen y hoy haces el vago, te desperezas, abres el libro pero lo dejas al rato.
Una ciudad, la emigración, las persecuciones raciales, el exilio y la astucia. Y el rencor de clase. Y lugares donde no deberías estar, no es tu sitio, qué haces aquí. Y otra vez el rencor de clase. Y la ciudad dando vueltas alrededor de ti. Pero no hay caso: no sabré qué cara poner cuando me hagan la terrible pregunta, de qué va todo esto, tu novela, eso de Cabezas cortadas, de qué dijiste que iba.



viernes, octubre 05, 2018

lunes, octubre 01, 2018


En Sevilla, este jueves.

sábado, septiembre 29, 2018

miércoles, septiembre 26, 2018

lunes, septiembre 24, 2018

Hace diez años de la primera edición de Rosas, restos de alas.
Diez.
Cuando me llamó el editor para decirme que quería que esa novela rara y descompuesta apareciera en la colección Blow Up de La Fábrica yo recién estaba saliendo del agua, en un septiembre o un octubre igual de caluroso, los mosquitos me devoraban. había buenas olas, ya era tarde, el arrecife que aparecía en la novela era el mismo, y yo era un chaval, un chaval con su primer libro, no necesitaba mucho más que eso.
Luego llegaron los lectores entusiastas.
Lectores que leyeron con tantas ganas y hablaron y señalaron la rareza.
A esos lectores: aniversario y gracias oceánicas.


domingo, septiembre 16, 2018