miércoles, febrero 06, 2008

Ajá. Tantas cosas. Ordeno:

Enero fue una cama elástica en el mar, moldeado como si cayeran piedras enormes que hicieran arcos breves y lentos hasta la orilla. Rompió a diario, a veces con norte y espray, algunos días daban miedo tan grandes, y otros eran tiernas como cachorros, se dejaban acariciar el lomo.



Vivo.

Primavera pronta, ¿saben?, me tuesto. Tan rico salir y no temblar cuando el sol se pone azul y morado, naranja, derramándose sobre la piedra en la bajamar.

Durante todas esas semanas no pensé, no hice, los pequeños de 3º me hicieron jugar a la literatura como a un scrabble. Y jugué algunas partidas, eso es todo.

Pero luego, como en vigilia rara, uno de esos días en los que empapo las losas del aparcamiento de los alemanes (huele a salchichas, cenan a las seis, pienso: quiero ser alemán-yum-odiar aún más a mi país-comprar una caravana mágica-irme a México), uno de esos días –digo- suena una llamada en el barullo de la toalla y los vaqueros. Es un desconocido. Me dice, tan gentil: te leí, tengo aquí los folios, quedarían tan bonitos en BlowUp.

Yo que no lo creo. Pero luego sí creo, es cosa de la fe, somos tan religiosos los andaluces.

BlowUp, tan religiosos.

Después: avión y el almuerzo más largo y divertido. Un poco de miedo luego. Ya no.

Fe-liz. Aunque pasen nubes de vez en cuando.

Ya volví, vendré de cuando en cuando. No sé si le hablo sólo a 0101010101. No importa. Hoy también zumbó el mar, un metrito. Ajá.

8 comentarios:

0101010101 dijo...

Soy rápida
no tanto como la ondina
yo estoy
porque todo el tiempo que no estuve

fue como esos dos puntos traicioneros

y ahora
todo me sabe a gloria
y a mar encharcado

fe-licida-des:

Pablo dijo...

Eres el rayo, dos puntos para ti en este charco enorme, verde y plata.

Pablo dijo...

Eres el rayo, dos puntos para ti en este charco enorme, verde y plata.

Mar dijo...

Está bien un poco de calor, un poco de sur, dejar atrás los puntos, las brechas, las escaleras caídas de una en una, los trombos, los moratones, los sobrinos de los amigos por la ventana, sus mujeres desplomadas en la cocina una nochebuena, los cuerpos como tomates demasiado maduros reventados contra el asfalto, los huecos... los huecos... los huérfanos, el norte, el frío.
Sí, están bien, los narcisos floreciendo, esa ola empujando, larga, deslizarse, sin pensar, una caricia...

Caresse sur l'océan
Porte l'oiseau si léger
Revenant des terres enneigées
Air éphémère de l'hiver
Au loin ton écho s'éloigne
Châteaux en Espagne
Vire au vent tournoie déploie tes ailes
Dans l'aube grise du levant
Trouve un chemin vers l'arc-en-ciel
Se découvrira le printemps

Caresse sur l'océan
Pose l'oiseau si léger
Sur la pierre d'une île immergée
Air éphémère de l'hiver
Enfin ton souffle s'éloigne
Loin dans les montagnes
Vire au vent tournoie déploie tes ailes
Dans l'aube grise du levant
Trouve un chemin vers l'arc-en-ciel
Se découvrira le printemps
Calme sur l'océan.

Pablo dijo...

... en el fluido que brilla como un escudo aqueo.

Miguel Marqués dijo...

Gutiérrez, escudero aqueo de un general con libros que ya conoce su nombre.

Ya te pongo cara, tabla, arenilla, alumnos y sitio de escritura. Y me alegro de muchas cosas: de esas 12 horas de reencuentro y celebración en Madrid, del motivo de la celebración y de tu vuelta por los fueros de este otro mar de dígitos, a veces tan impredecible como el otro.

Que dure un ratico!

Y ya lo hice, pero te felicito otra vez!!

Pablo dijo...

... que dure lo que resista o hasta que se acabe lo que me queda por decir. Un abrazo, Miguel.

NáN dijo...

Hasta el Silencio todo es trueno, si se sabe hablar o escribir. O ambas cosas.