lunes, diciembre 26, 2011

Las ciudades donde viviste son piel de serpiente mudada y fría, cáscara crujiente, las calles recién pavimentadas y las nuevas glorietas te dicen a gritos no vuelvas la mirada hacia el espejo
de entonces,
lugar común preguntarse qué fue de aquel pasado de portales y bancos de hierro,
lugar común nostalgia y menos de veinte.

jueves, diciembre 22, 2011

Cuando Lehman cayó, el Nuevo Ministro de Economía todavía estaba allí.

Luego vinieron los dinosaurios y nos devoraron, pero sólo un 10% con prorrateo de pagas y complementos.

lunes, diciembre 19, 2011

No hay rostros ni voces, no hay ningún rasgo que permita decir es mi especie, yo soy así también, las viseras y el monocromo gris de los uniformes y el asfalto transmiten la serenidad del distanciamiento, se estorban como muchachos en una bronca de recreo, buscan el hueco para poder participar.
Pero ocurre que en el minuto 0:22 los golpes contra ese bulto caído se convierten en tirones y en perfecto plano aparece el color azul de un sujetador.
Entonces, la humanidad.
Entonces resulta que el fardo era una chica (¿sobrevivió?, ¿tenía hijos, hermanos, la atrapó el tumulto allí accidentalmente o, combativa, lanzó piedras contra los soldados?).
Un poema futurista diría belleza azul en el manglar de bastones y botas, sublimando el hallazgo, la interrupción.



Pero no hay sitio para el poema futurista: era una chica, basta.
Hablar de derechos humanos con tono afectado y lamentarse de la barbarie ya suena cursi, institucional e interesado. Por eso mejor, otra vez, Goytisolo redundante:

"En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel,cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?"

miércoles, diciembre 14, 2011

No debería escribir sobre esto, pero va, incontenible: el ego, la vanidad y lo demás se inflaron con la llegada internet, todo el mundo teclea su nombre en el buscador de google o incluso se suscribe a google alerts o rastrea manualmente las páginas del buscador con la esperanza de encontrar alguna referencia acerca de cualquier cosa que haga, cultivar berros, surfear, escribir un libro.
Maldición, yo también.
No pertenezco a la generación que se amamantó con esto, la red apareció cuando ya terminaba la facultad y cuando nuestros cuadros mentales ya estaban, por tanto, casi definitivamente cerrados, lo mejor del PC era la impresora aún.
Pero también estoy aquí, claro, y también busco ese reflejo.
Exhibición.
Los muchachos que ahora comienzan a escribir, a diferencia de nosotros, enseñan inmediatamente cualquier frase que apuntan en su cuaderno, no sienten pudor ni por su cuerpo ni por sus emociones, todo exterior como el reclamo de un piso en venta.
Nosotros, para nuestro mal, nos lo tragábamos y dudábamos y sudábamos.
La herramienta provocó esa transformación.
También en mí.
Aunque sigo escribiendo en el cuaderno como un avaro y pongo el codo para que nadie mire y lo guardo y lo escondo al terminar, también el exhibicionismo me venció.
Prueba, este blog.
Me gustaría ser más comedido, oriental, piel roja hierático, pero no lo consigo, en cualquier reunión siempre me parece que hablo de más y vuelvo a casa pensando qué idiota, son mis demonios.
Por eso a veces también busco qué se dice de Magui, de Lecu, de Ensimismada… y de mí.
Soy un tipo con suerte, la gente es amable y la mayoría de las cosas que encuentro son felices. No todas, claro, y disfruto lo mismo de lo contrario, hasta de la reseña de Babelia.
Hoy encontré una referencia de uno de los relatos incluidos en Ensimismada…, “Gigantomaquia” el único que proviene de un sitio distinto, en concreto de la revista Granta.
Uauh, Granta, qué tema, ¿eh? La de hostias que se llevaron muchos a cuenta (podría decir muchísimas aburrideces sobre eso). La referencia es brevísima, una cabronada menor en Patrulla de Salvación, página que recomiendo a quien no la conozca y con la que tanto me he reído disfrutando del despellejamiento ajeno, que es lo que gusta.
A mí sólo me han dado de refilón, y por suerte mi vanidad es tan chiquita (pretendo, procuro) que no se me movió el flequillo por ningún juicio literario.
Pero.
Pero resulta que el juicio no fue literario.
Ah, Margaret, lee bien esto porque aquí brota toda mi cólera: sí a que no te valga el cuento, a que no te guste nada de lo que yo pudiera escribir, pero me rebelo ante “sin entender de qué va este deporte”.
Punto
Y
Aparte.
Mira, señorita de las piernas largas: juego desde los doce, he pasado mucho más tiempo en una cancha que delante de un escritorio, lanzando triples más que delante de ningún libro, así que no jodas. Cadetes, júniors, liga universitaria, veteranos (ay), dos partidos semanales aún, media decente de veinte puntos y defensor corajudo. Me tragué todas las finals fours de los noventa, ¿te recito alineaciones?, no jodas, Margaret, que el cuento sea una mierda no te lo discuto, pero lo del baloncesto…. Como escritor puedo ser un pegapalabras, pero no me toques la cámara de aire de las botas, nenita. Cuándo, en qué cancha nos vemos para el duelo. Lástima, con lo sexy que me resultaba tu mala hostia literaria e indiscriminada. Venga, hablemos de lo que tú no sabes:



Como la espiral de ego no tiene fin, lo mismo esto aparece también en tu búsqueda de google. Si es así, besos, y espero con ansia tus próximos descuartizamientos, como siempre, muy lector tuyo,

Pablo

(ah, qué vídeo el de Tote, toda esta entrada sólo para tener una excusa y pegarlo)

viernes, diciembre 09, 2011


Leo las Cartas de Egipto (Gadir, 2011) que Flaubert dirigió a algunos blancos (sobre todo a su mami) mientras divisaba negros, marrones, grullas y cocodrilos desde la hamaca del barco en el que remontó el río hasta llegar a Nubia.
Muy colonial y muy francés, Flaubert se demora diciendo qué pintoresco es todo y, de vez en cuando, disparando con su rifle a las cigüeñas, pájaros tan alimenticios.
Que si la flor del loto, que si los marineros tan salvajes, que si cómo es posible que este país esté tan atrasado aún. A veces cita a Voltaire, burlándose. En un arrebato silvestre, confiesa que hace días que no viste traje ni pantalón, se pasea en calzones la mayor parte del tiempo, vagando sobre la cubierta del bote y con poquísimas ganas de escribir. Cuando toman tierra, se van de putas, pero él asegura que sólo de visita y apenas para excitarse un poquito con sus silbidos, ven acá, guapo, y luego nada de nada porque todo le parece demasiado hermoso como para estropearlo con la ingle. En una ocasión incluso llega a dormir junto a una odalisca inmensa de pechos como cabezas de gorila, pero no le tocó -lo jura- ni un pelo de la ropa. Mami Flaubert, te echo tanto de menos.
Yo y mis anacronías pensamos: no habrá siglos de revueltas ni flujos migratorios ni aranceles suficientes para revertir el estrago de los imperios coloniales.
Y también: qué vidurria la de los escritores antiguos, los escritores de verdad que tenían casa-palacio y ayudante de cámara, rentas suficientes para desaparecer del mundo durante un par de años, pereza de escribir pero venga, voy a hacerlo, que no se diga, todo el viento del Nilo soplando a su favor.

martes, diciembre 06, 2011

Soy un sentimental: sonrío cuando llega a mi buzón uno de esos sobres tamaño cuartilla, dentro un libro. Ocurre poco, ojalá los libros llegarán así todos los días, tantos que no pudiera leerlos ni escribir acuses, me pregunto si el libro electrónico también acabará con esos obsequios, si serán archivos adjuntos en un correo y una nota breve de autopromo como las que yo escribo sobre mí, fastidiando con newsletters artesanales a los incautos de mi lista de correo.
Ahora recibo el Planto de Gilgames de David J. Calzado, y aunque sé que su autor no los escribió en ese sentido, los versos me suenan a carga de Rohirrim y cuerda Dark Metal,

Qué frágil la ciudad inexpugnable, / sus entrañas de piedra; / verdecerán los templos en el valle, / cubrirá con su manto la espesura / el vestigio del hombre / que aquí fue. […] Súbditos de Uruk: Enkidu ha muerto. / Lamentad vuestro fin inexorable.

Igual acaricio la cubierta de dos libros de Gadir, como una piel conocida que fuera a abrirse de nuevo, el dedo sobre la pantalla táctil para desabrochar un corchete, Melville y Flaubert son marca de ropa interior, casa estrecha como un túnel, una ventana, luz, ¿es viernes?, ¿ya domingo?, tienes que aprender a hacer café para que tus invitados piensen en otra cosa distinta de qué habrá debajo tu toalla. Los libros de papel dicen esas cosas, seguro que hubo artesanos de la Edad del Bronce que se morían de nostalgia al oír hablar de sílex y cantos rodados, soy un antiguo.

sábado, diciembre 03, 2011

Me equivoqué de congregación, había algunas tan, tan divertidas. La confusión de entonces te llevaba a escuchar esto en casete y, después, ir a los oficios del jueves.






Al ver el vídeo he comprobado que, después de quince (¿veinte años?) aún me sé la letra de memoria, sonaba tantas veces en la radio del coche de mi hermano. Podría decir rencor pero no es eso. Podría decir cuentas pendientes pero no es para tanto. En cierto sentido aquello estuvo bien para tener algo a la contra. Y hoy, en clase, cuando tengo que leer en voz alta San Manuel Bueno, mártir para preparar a los bachilleres, todo me resulta tan sencillo, conozco muy bien la doctrina y la indescriptible crueldad que contienen las bienaventuranzas: "Bienaventurados los mansos: porque ellos poseerán la tierra. Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados. Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos."


Es decir, mansos y sometidos: ni os mováis, cabrones.

martes, noviembre 29, 2011

Ya es mañana, pero me carga barbotear sobre el indulto a Alfredo Sáenz. Cuando acuden a la sinceridad y lo hacen todo tan a las claras (yo te debo tanto, tú a mí cuánto), qué se puede decir sin gasolina.

Por eso cuento esto, su lugar:

En la librería San Pablo de Sevilla exponen El mapa y el territorio en el escaparate.

En la librería San Pablo de Madrid (subiendo Sol, no sé el nombre de la plaza) exponen un peluche de Jesús. Incrédulos, comprobad aquí.

Hace muchos años que Oliviero Toscani señaló a la Iglesia católica como pionera de la mercadotecnia (logos, lemas), no es nada nuevo; pero con esto pasa como con el indulto de arriba: la sinceridad me vence. Cuando no hay engaño ni nada que descubrir, sólo te queda la cara de tonto, ni siquiera el consuelo de creerte un listo que se las sabe todas, a mí no me la coláis.

Sobre lo de Houellebecq: dos posibilidades. La primera, que para completar su catálogo de biografías, catecismos y almanaques santos los libreros paulinos decidan mercadear también con los más vendidos, sin importar lo que haya dentro de las pastas del bestseller, y entonces a qué esperan para la saga Crepúsculo y etc, con su mensaje tan pío y cristiano (ésta es mi sangre, éste es mi cuerpo, blablá). La segunda, que dentro del pensamiento teologal los discursos nihilistas de Houellebecq también cumplan una función; sean, de algún modo, correctos. Teología del escaparate.

lunes, noviembre 28, 2011

Se hizo, ya está, se franqueó la Ensimismada correspondencia y ya se mueve sola hacia algún sitio. Tuve el libro al fin, tan limpio y correcto, cubierta ajustada al contenido, da gusto. Vanidad, para qué negarlo: es hermoso, LdT fabrica bien.
Tengo el libro en casa y hago lo que no debería: leerlo -a pedazos- y esta vez casi no cambiaría demasiadas comas y casi no encuentro cacofonías (alguna sí). Con Nada es crucial no me atreví porque habría vuelto a ponerlo todo patas arriba, paren las máquinas.
Estoy mejor de eso, a la ultracorrección me refiero, se me tiene que pasar la ansiedad, se me irá pasando, pero cuando leo cualquier otra cosa no dejo de pensar aquí no, será por lo de profesor o por lo de esquizoide: ninguna frase de ninguna (casi) novela que leo me parece buena frase. No quiero decir “hermosa frase”, sino “frase correcta”. Es feo este síndrome, me hace mal. Pero me curo, me voy a curar, y seré bueno y diré me gustó mucho lo que escribiste, y no hará falta fingir siquiera.
Por eso Ensimismada... puede ser un pedazo de carne que cualquiera (pocos, diminuto poco) mastique y devuelva al plato con cara de disgusto, y yo nada diré porque soy lo mismo, haría lo mismo si no me quisiera lo justo para seguir de pie, sobre el escritorio, escribiendo.
Es fabuloso hacer esto. Disculpen la ingenuidad y el entusiasmo, hoy. Mañana ya volveré a enfadarme.

lunes, noviembre 21, 2011

Aunque no aparece en los buscadores ni en la bandeja de novedades (cruel batalla) de ninguna librería, ni siquiera en la web de Lengua de Trapo, Ensimismada correspondencia ya existe, embaulada en un almacén con olor a plástico y pegamento reciente.
Cuentos: algunos son novelas encogidas con personajes raros y redichos que dicen versos en voz alta y piensan que ellos mismos son un verso y no un cuento, qué se creen, engreídos.
Luegos hay chicas que se reflejan en el caparazón de las tortuguitas del terrario, otras que juegan a ser Gulliver con un harén de mujeres diminutas.
Y hay más: JRJ, Gil de Biedma, etc., y una porción de cosas que no sabría explicar pero que tendré que hacerlo porque este viernes 25, a las ocho y media, en la librería La Buena Vida de Madrid (Vergara 10) hablaré de todos ellos, a ver qué me sale.
Qué bien si alguien viene.

miércoles, noviembre 16, 2011

La próxima semana, el 25N, se hablará en los telediarios y en los institutos de la violencia machista, si acaso la llovizna electoral lo permite. Ya nos llegaron las directrices, encuestas, papelería, etc. Soy fiel a la causa, desarrollaré cada cosa que me propongan sin mostrar incredulidad, yo también considero que no sólo sirvo para separar oraciones en sintagmas, ni un punto de relativismo me permitiré, ni un gramo (esta vez) de desconfianza hacia la institución, mis alumnos creerán lo que yo diga.
Pero no me atreveré a copiar esto que ahora leo en La feria de los discretos, de Baroja (su prosa tan cerda):

"-Y usted... ¿ha matado alguna novia? -preguntó la señora muerta de curiosidad.
-¡Yo! -y Quintín vaciló como quien no quiere confesarlo-. Yo no.
-Ah, sí, sí -exclamó la francesa-. Usted ha matado a alguna novia. En la cara se lo conozco a usted.
-Amiga mía -dijo su marido-, no insistas; los españoles son demasiado hidalgos para contar ciertas cosas."

Y menos aún proyectaré este vídeo humillante que en su tiempo, 91, tanto reconfortaría a los agresores, cuando no existían terminaciones nerviosas que irrigaran el asunto. Para mí 91 es ayer, y todo el mundo (casi) lo veía y se reía, la cena de Navidad sobre la mesa, mazapanes y huevo hilado.

viernes, noviembre 04, 2011



Al fin, después de saltarme muchas páginas, terminé El mapa y el territorio, de Houellebecq.
Leí sus novelas anteriores con voracidad, incluso La posibilidad de una isla.
Aprecié mucho su arrogancia y su mal carácter, sus ganas de joder y, detrás, el lúcido discurso tan XXI.
Cuando lees así a un autor consideras que es él quien tiene una deuda contigo.
Y la deuda se salda con la próxima novela.
Si lo siguiente es el silencio, bien, no pasa nada.
Si lo siguiente es esto: bronca.
Lo mismo me pasó al leer El cuerpo de Kureishi. Y todo lo demás de Kureishi.
No pasa con Martin Amis. Sí con Beigbeder. Y confiaba en que no pasaría tampoco con Houellebecq.
El mapa y el territorio no sólo es una mala novela (disculpad el juicio) sino que convierte en peores las novelas anteriores de Houellebecq.
O es culpa mía y de mi pequeña capacidad de lectura.
Como esto no es reseña ni crítica literaria, puedo contar lo que pasa en El mapa y el territorio: un artista pinta un retrato de Michel Houellebecq, a quien repetidamente se llama “el autor de Plataforma”, el artista sufre pero se hace rico, a Michel Houellebecq lo descuartizan, su cabeza aparece sobre un sofá y el resto de su cuerpo está tan cortado en trocitos que cabe en un ataúd infantil. Luego hay una investigación sobre el crimen que no llega a ningún sitio. Fin.
Pero da igual el argumento, superé el de La posibilidad de una isla sin prestarle demasiada atención.
El asunto es que la novela no va de sexo ni de ciencia ni de Lanzarote ni de sectas ni de sociedad consumo ni de nada distinto de Houellebecq.
Las novelas anteriores las leí superando el asco que me produce el autor porque hablaban de un mundo inmenso, extraño, en transformación.
El mapa y el territorio reduce ese universo a un solo contenido: Houellebecq.
Debí sospecharlo desde el principio, en las primas páginas ya se hablaba de dos cosas hacia las que siento un tenso rechazo: el arte (debería decir las artes plásticas, su mundo, etc., pero suena muy escolar) y los escritores que hablan sobre escribir y ser escritores.
Otro ejemplo: Pron y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia, donde no se habla de otra cosa que de Pron.
Sólo hay una forma de abordar ese tema: con sentido del humor. Como Nabokov en Ada o el ardor o en casi todas las suyas. Houellebecq tenía sentido del humor en Plataforma, en Las partículas elementales, además de lucidez y mala hostia. Pero aquí no hay una sola sonrisa, aunque pueda hacerte sonreír, quizá, la escena del crimen, el despellejamiento. Qué osado, ¿eh?, el autor se convierte en personaje y se fastidia a sí mismo y se presenta como residuo humano y finalmente se inmola.
El mundo está lleno de cosas.
Hermosas, algunas.
Terribles, otras.
Muchas de ellas, incluso, están más allá del ego de los escritores que hablan de escritores hablando de escritores que finalmente son, ¡vaya!, ellos mismos retratados como escritores. Tal vez la salvación esté en escribir poco, como Kundera. No sé si borrar todo esto y decir sólo "Al fin, después de saltarme muchas páginas, terminé con Houellebecq." Qué liberación.

miércoles, noviembre 02, 2011



En el Salón Iberoamericano del Libro compartí mesa con una escritora mexicana, Liliana Pedroza. Cuando le tocó su turno abrió una carpeta de gomas, sacó siete folios y comenzó a leerlos uno tras otro. De vez en cuando levantaba la vista, no mucho. Habló-leyó sobre la triste realidad mexicana, bandas, armas, Ciudad Juárez y mujeres. Después entonó un cuento donde aparecían cadáveres y gaviotas. Intenté escuchar, estar atento, conmoverme. No supe. Miré el programa del Salón, repasé en la contra los emblemas de patrocinadores y patrones, en el índice busqué algún autor que yo conociera sin encontrarlo, alguna editorial, cualquier vínculo; nada. Liliana leía su cuento y yo imaginaba para qué lectores, en qué lugar, cuál sofá y ventana durante qué tarde gris o soleada, quién lee ni siquiera este índice.
Debo arrodillarme ante algún ídolo y ofrecer un sacrificio de acción de gracias, degollar un carnero, libar una botella de vino del supermercado: tengo tanta suerte, tanta, hace unos días recibí la tercera edición de Nada es crucial, ¡tercera!; es decir, la expectativa del fracaso silencioso se ha frustrado tres veces.


Yo no hablo de Ciudad Juárez, cuerpos que se rompen ni filiación ultramasculina por las armas, en mi cabeza no suena Calle 13, me resisto al cinismo, quisiera con toda sinceridad que Liliana me hubiera conmovido, no estoy tan vacío de sentimientos, en el fondo (y en la superficie) soy un moralista con demasiado prejuicio estético, me temo. Liliana se merecía un lector. Supongo que cada apellido de ese índice y cada minúscula editorial americana se merecen algunas docenas.
También esta semana termino de corregir los cuentos de Ensimismada correspondencia, que editará Lengua de Trapo dentro de muy poco, antes de que termine el mes si conseguimos cuadrar las pruebas. Corrijo veloz, procuro ser muy severo conmigo aunque algunas de esas páginas me gustan de veras, el primer cuento y el último son lo mejor que he escrito, creo, pero a veces me parecen demasiado literarios. No sabría explicar esto último.
Haciendo subir mi tensión (140/72), también corrijo el texto definitivo de una novela que aguardará hasta 2012, espero que no muy lejos. Me pregunto si un lector (uno solo) sentirá las mismas ganas que sintió la profesora que, sobre las páginas de economía de El País, dibujó a Lecu y a Magui casi como yo los había imaginado.

jueves, octubre 20, 2011

condición humana
pánico
matadero número cinco
desprovisto de literatura
aquí

martes, octubre 18, 2011

Este viernes 21,
en casa,
en concreto en la Casa Colón de Huelva,
a las 20h,
sigue el tour Lecu-Magui.
Es cosa del Salón Iberoamericano del Libro, que dirige Uberto Stabile, uno de los tipos más inquietos e hiperactivos que conozco. Bien por él.

martes, octubre 11, 2011

lunes, octubre 10, 2011


Leo el artículo de Benjamín Prado sobre el caso Fdez. Mallo contra Herederos de Borges. Muy documentado, muy exhaustivo en el recuento de ejemplos de usurpación y espejismos literarios, no conozco a la mayoría de nombres propios que colecciona detrás de la siguiente tesis: nada nuevo, siempre pasó.
Prado evita ¡viva Fdez. Mallo!, ¡abajo la Kodama! También evita una defensa vacía de la libertad de expresión y etcétera. Lo hace bien Prado, entiendo que pretende llegar al mismo sitio que todos nosotros, es decir: abominar de Kodama y apretar las filas junto a Mallo, porque eso es lo justo y lo debido, imprimamos camisetas que digan Agustín, estamos contigo.
Kodama nos irrita con su feminidad de Eva, igual que otras figuras ya lo hicieron: María Asunción Mateo, Yoko Ono, ejem Marina Castaño. Ellas representan la traición, el pecado original de arrebatarle al Genio (masculino, claro) su identidad. Prado no quiere pringarse de una crema demasiado sexista para la perfección moral de El País, así que nos distrae con analogías y trucos. Pero de fondo está la manzana.
Resulta obvio decir que Fdez. Mallo no vulnera ni ensucia la obra de Borges, convertida en canon por profesores universitarios, rebajada por nuevos escritores que se divierten diciendo “algo que todos piensan tan bueno es en realidad muy malo”.
Leí el Remake con interés y aplicación de buen estudiante, Mallo se atreve a tantas cosas. Prometo que lo leí con buena voluntad y casi sin ningún prejuicio (igual que fui a ver el Borges+Goya de Rodrigo García). Me pareció aburrido, sin gracia. En cierto sentido me pareció antiliterario -desarrollar esta idea me costaría mucho.
Pero mi pequeño juicio no tiene ninguna importancia.
Lo importante es el fraude de quien considera que el texto (cualquier texto, cualquier calidad y valor del texto) pertenece a su autor; quien no entiende que los derechos de propiedad son una estupidez.
Cada cosa que escribo se cuaja sobre otro texto, y aquél en otro anterior; la semiótica (palabra de los noventa) nos lo enseñó antes de internet y el hipervínculo.
Siguiendo la doctrina de los herederos, cada frase debería discutirse en un juzgado de primera instancia para discernir quién es el dueño del primer monema que pronuncio al despertar.

jueves, octubre 06, 2011

Por si le interesa a alguien, allá va un relato de angustias, miserias y recortes escolares en una comunidad NO gobernada por Esperanza Aguirre:


- El año pasado, 22 alumnos por grupo; este año, 33.

- En uno de ellos, el mío: un autista, un asperger, un extrañísimo caso de microcefalia, siete alumnos de diversificación curricular, una alumna de diecisiete años con un niño de dos, etcétera. Todos sin salir del aula, apenas cuatro horas de clase de apoyo a la semana. El resto de tiempo, la normalidad.

- Banda ancha de un mega para un centro con ochocientos alumnos. Presupuesto para ampliar las conexiones: cero. Conclusión: decenas de ordenadores sin uso, ninguna posibilidad de ponerlos en funcionamiento.

- Una circular de la Junta (no es broma) PROHÍBE mandar libros de lectura obligatorios, ya que se entiende que la situación económica no les permitiría a los padres comprarlos, y entonces se produciría una discriminación entre alumnos con distinto poder adquisitivo. Presupuesto para subsanar ese desnivel: cero.

- Ética. Soy profesor de Lengua y Literatura. Pero doy Ética.
Ética.
Ética.
Ética.
Ni siquiera menciono las dudas morales que me provoca.
Libro de texto que me asignan para desarrollar ese vacío: uno de J.A. Marina, editorial SM:
J.A. Marina.
J.A. Marina.
J.A. Marina el Simple, el Acumulador de Lugares Comunes, inquietante tipo convertido en el Filósofo de la sociedad, con toda la prez y la púrpura de los medios. Escuchas hablar a Marina y es imposible estar en desacuerdo con él, porque no dice nada.
Editorial SM = Fundación Luis Vives = Iglesia Católica, ultrafinanciada no sólo a través de su red de centros concertados (dinero común, ideología y propaganda propias) sino también a través de sus potentes grupos editoriales. Ejemplo, Edelvives. Ejemplo, Vicens-Vives.
Vicens-Vives edita las mejores adaptaciones de los clásicos, trato de huir de ellos y no sé cómo. Enfrente de mi casa, el colegio concertado que llamaban las Pastoras o algo así (pastoras, esclavas, qué sinceridad léxica) ha sido tomado este año por los neocatecumenales.
En serio, trato de huir y no encuentro cómo ni hacia dónde.

martes, octubre 04, 2011

Soy un lector cruel, perezoso e inconstante. Dejo a medias (y menos) la mayoría de los libros que leo, también los que acabarían gustándome e incluso los que disfrutaría leyendo con malicia sabiendo que no.
Compro muchos, no visito las bibliotecas porque no cumpliría los plazos de entrega, nadie me envía ninguno a casa (obsequios, nada de eso), casi nadie me regala ninguno, durante un tiempo escribí reseñas y era fabuloso recibir aquellos sobres acolchados, como si los libros pudieran romperse –no hay metáfora, sobres acolchados.
Se me daba bien (creo) escribir reseñas, pero dejé de hacerlo porque la crítica literaria me parece una estupidez. No es rencor, a mí me trataron mejor de lo que merecía. Es culpa del juicio. Disfruto del comentario, la relación y el análisis; me carga y deprime el juicio, todo termina en juicio igual que las bobadas de Holden Caulfield terminaban en adoro o no soporto.
Ampliando mis contradicciones, leo abundante (demasiada) crítica literaria aunque sólo sea para confirmar lo de arriba, y siento que todo gira alrededor de una especie de pasillo universitario donde los estudiantes canonizan y vilipendian cualquier cosa para demostrar su arrojo, su virilidad.
Yo también fui así, yo también fui universitario insoportable y dije muchas veces que esto era genial y aquello una puta mierda.
Juicios.
Me gusta Los justos de Camus.
Camus es genial. Sartre, una puta mierda.
En general, elijo muy mal mis lecturas. Muy, muy mal salvo Baroja.
En general, apenas hay dos/tres autores de los que recortaría fotografías, y esos dos/tres salen antes en el Muy Interesante que en el Qué leer.
También me pasa, supongo, que soy un clásico y un antiguo, sí.
En estos días dejo a medias a Pron, a Ford, a Foster Wallace/Kurt Cobain, a Fernández Mallo (pobre, justo en estos días), miro a Houllebecq con la obligación de intentarlo y el temor de detenerme en la página treinta, sé que el libro de Olmos está a punto y me compadezco de mí. No soporto las novelas que tienen como protagonista a un escritor (Bolaño, ¡Bolaño!) por motivos que me costaría explicar. Adoro las novelas que se olvidan de la literatura como mundo-oficio-carrera y no se dirigen a lectores que desearían ser escritores.
La peor de las tramas: un joven escritor que [y aquí añadir cualquier cosa].
No es culpa de ninguno, Bolaño, Pron, seguro.
Seguro: algún día dejaré de escribir, no ahora, espero que no pronto, pero sucederá.
Tal vez algún día también deje de leer.
Y en cierto modo eso me entristece, y también me produce un alivio anticipado. Ancho alivio.
Cuánto tiempo para recoger las hojas secas, fabricar compos, encalar la pared, preparar clases formidables, recortar las yemas de la parra (que está enferma y no sé si tiene remedio), no hacer nada.

martes, septiembre 20, 2011

Este sábado,
a las 18.30h,
en la librería Traficantes de Sueños,
Madrid (Embajadores 35),
me dejarán hablar un rato sobre Nada es crucial. Y tal vez sobre otras cosas.

miércoles, septiembre 14, 2011

Como en un poema cursi,
el mar de septiembre trajo líneas de mierda en la orilla, todo el residuo de los veraneantes y los caños de heces ocultos por las excavadoras en junio, la playa olía a detrito, la pleamar expulsó una franja de grasa y envases, mar fuerte de septiembre con borrasca lejos y olas de fondo, olas tersas y fáciles sin la piel del neopreno, parque de atracciones, los muchachos de las furgonetas sonreían, el sol hacía brillar los plásticos y los cristales en la arena, la pequeña mantenía el equilibrio para no cortarse los pies y yo la veía desde dentro como un punto rubio y rosa agitando las manos en la orilla y diciendo ven, sal del agua y juega conmigo.
como en un poema
que fuera mentira.

miércoles, septiembre 07, 2011

Me pongo las gafas de profesor, ya es época de vendimia.

Contaba Público que Esperanza Aguirre había enviado a los profesores de Madrid una carta infestada de errores ortográficos: más sin tilde cuando la necesita, irá y está en los mismos casos, palabras que hacen dudar al corrector automático del procesador.

Hoy cuenta Público en la edición impresa que La misiva con los errores, en la que Aguirre reclama a los profesores un "mayor esfuerzo" dada la situación "crítica" del país, ha llegado al buzón de 18.000 docentes de Secundaria. Este diario a (sic) tenido acceso a varias de ellas. Sic siempre me pareció la onomatopeya de la lágrima.

La ortografía nos deja a todos desnudos.

La carta, por cierto, la firmaba Esperanza Aguirre Gil de Biedma.
El pudor de ocultar el parentesco habría sido tan grato.

martes, septiembre 06, 2011

Abajo, estatuas anónimas,
sombras de sombras, miseria, preceptos de niebla;
una chispa de aquellos placeres
brilla en la hora vengativa.
Su fulgor puede destruir vuestro mundo.

Luis Cernuda, Los placeres prohibidos

martes, agosto 23, 2011

Evangelizar

El cierre perfecto, la consecuencia buscada (una de ellas) de la fiesta, ejercicio de relaciones públicas.
Era necesario dejar muy claro quién estaba detrás, aunque los primeros planos de la retransmisión de Cuatro Vientos (TVE) lo demostraban: Kiko Argüello y sus montoneras.
La oficina de reclutamiento se habilitó sobre las mismas baldosas donde comenzó todo, en el centro del centro del país.
Los fragmentos del discurso del verdadero Sr. Alto y Locuaz son, de verdad, literatura:

"El kerigma anuncia la Salvación. Si yo os anuncio el kerigma en siete minutos, se realiza vuestra salvación", proclamó Argüello, quien denunció la "antropología horrible" de la sociedad europea, donde "los hombres han perdido el sentido del pecado y piensan que todo el mundo se salva". Pero no. Existe el pecado, y en cualquier circunstancia. "No podemos mirar a una mujer porque somos adúlteros, no podemos insultar a una persona porque seremos asesinos", proclamó el iniciador del Camino Neocatecumenal.
Y es que Argüello quiso salvar a los jóvenes frente a la "apostasía de Europa, donde la gente mata a las mujeres o a sus hijos. Nos mata porque nosotros sabemos que el hombre que se separa de Dios, su ser queda destruido". Todo es obra del demonio, el gran enemigo. "¿Y quién es mi enemigo? Tu mujer, tus hijos, el otro es el Infierno. Los hombres abortan, se divorcian, mienten, roban... por el temor que tenemos a la muerte, estamos sometimos a la esclavitud del demonio", proclamó un encendido Kiko Argüello.
La fuente es Público.
Yo no sé para qué me molesto en escribir ficción, si me lo dan todo hecho.

En el vídeo, la obsesión por la matemática de Kiko. Lo mismo le pasa con los óvulos fecundados, los cuenta con idéntica avaricia, 4,5 hijos de media en las familias del camino neocatecumenal.



Sobre otros vídeos: vi en TVE 24 horas el de aquí debajo, sólo que en el montaje se les olvidó poner la soberbia bofetada del policía, y sí en cambio el pataleo posterior de la chica.
La manipulación causa ira y sonrojo.
Me pregunto: ¿le dijeron al montador que suprimiera la secuencia de la bofetada o fue él mismo quien tomó la iniciativa, sabiendo ya lo que se debe y lo que no se debe emitir?

viernes, agosto 19, 2011

Por suerte, vivimos en un paísdemocráticoestadoderechonoconfesionaldondeserespetanlaslibertadesindividualesblabla.
Me siento tan seguro y protegido aquí, en casa, es el mejor sitio.



Viva Cristo Rey, en 01:00, qué nostalgia, ¿eh?

martes, agosto 16, 2011

Qué mancha de neocristianos por todas partes, Lecu está aterrorizado.
¿Dónde se escondían antes de esto?
¿Todos en sus colegios y residencias universitarias, caben tantos ahí dentro?
A Kiko Argüello le faltan acordes en su guitarra para componer tantos himnos.
Navarra debe de estar vacía a estas horas.
Y las máquinas expendedoras de preservativos, repletas.
Son legión, se extienden, tienen amigos en todas partes.
Un lema dice "Edificados en Cristo".
No entiendo nada. ¿Edificados? ¿Como un dúplex?
Lo de menos son las misas de los domingos, vacías o no, qué importa.
Lo importante es ESTO.
Apunto cada nombre y me pregunto cuántos de sus productos sin querer adquiero cada día.

sábado, agosto 13, 2011

Londres y el eterno retorno.
El gran incendio de 1666.
La hoguera que acabó con el Globe en 1615.
Las bombas incendiarias de la Luftwaffe.
Thatcher y los punks.
Y ahora esto. Esto, que resulta tan complicado e incómodo de comprender, cebada para analistas y tertulianos que concluyan que todo es un problema educativo, valores, juventud sin aspiraciones, etcétera.
Me temo que no hay ninguna frase brillante que sirva de explicación. Quizá hagan falta tratados, estudios, novelas y películas de Ken Loach para encontrar una porción de claridad entre tanto humo.
O tal vez resulte que el colectivo funciona, a veces, como un solo individuo, con su autocontrol, sus desvaríos y sus ataques de ira y pánico ocasionales.








miércoles, agosto 03, 2011

Vuelvo y me entero de algunas cosas.
Esto comienza a ser un déjà vu: HSBC declara 9.215 millones de beneficios,
es decir,
un 36,2% más que el año pasado
EL MISMO DÍA
que anuncia el despido de 30.000 trabajadores.
Matemática letal sin consecuencias.
Ahora que el 15M ya se sumó a nuestra lista de decepciones y frustraciones, creo firmemente en la necesidad de mandar al cuerno el buen rollo colaboracionista y comenzar a romper alguna cosa.
Soy un derrotista, ya: me puede la sensación de que no es posible que nada cambie, que el 20N agudizará nuestro desasosiego, que somos las letras de su scrabble,
letras de cambio.
Y la literatura no sirve.
Y la bronca no sirve.
Y mejor cerrar las puertas y las ventanas y cuidar de la pequeña y vivir junto a ella como si no existiera nada más, le bastan patatas fritas y caricias para sobrevivir.

domingo, julio 03, 2011

Les cuento: un profesor de la Universidad de Córdoba, A. J. Luna, leyó hace unos meses Nada es crucial con unos alumnos suyos. Discutieron, pelearon, confío en que también se rieran un rato.
La semana pasada me llamaron para hablar con ellos.
Ésta es la conversación, resultó muy divertido. Creo que los lectores de las perrerías de Lecu y Magui pasarán un buen rato.
Y la canción con la que abre y cierra el progama, genial.



Por lo demás,
vacaciones,
es decir,
peixes, páginas, olas azules.

jueves, junio 16, 2011

Yo no sé si es una evidencia que demuestra lo que pienso acerca de cómo debió de surgir todo este asunto, o quizá no sea más otra forma de control sin incidir directamente en la bronca. Pero lo cierto, lo indudable es que el vídeo ha sido retirado de youtube varias veces, y otras tantas fue subido de nuevo. De hecho, es posible que deje de funcionar pronto, no sé cuánto durará aquí insertado.
Sin más datos desde esta esquina tan alejada donde vivo, a mí me sirve, me aclara cosas.

viernes, junio 10, 2011

A ver si consigo explicar esto:
Mario Vargas Llosa, insigne escritor y todo eso, flamante Nobel, etcétera y especialmente autor de La ciudad y los perros, una de las novelas que me pegó más fuerte,
ese mismo,
se encontraba ayer a diez minutos caminando de mi casa -tres minutos en bici- para embarcarse hacia la romería del Rocío, el hormiguero.



Algunos detalles acerca del evento: fanáticos y borrachos que cruzan un parque nacional armados de bidones de gasolina para sus tractores, bidones de alcohol para sus gaznates y toneladas de tortilla de patatas, en una especie de gigante botellón itinerante que muchas veces ha recibido la denuncia y amenaza de veto (retirada de subvenciones) de diferentes autoridades europeas.
Otro dato: hace un par de años, la Guardia Civil incautó un alijo de cocaíana oculto entre las dunas del parque de Doñana, se entiende que bien dispuesto para que los peregrinos se aprovisionaran durante la procesión en una especie de drive-in que los llevara al trance religioso y la comunión con el pastorcito divino.
Y va Semprún y se muere, y los periodistas, ávidos de un total elegíaco, le preguntan al Insigne disfrazado de romero y a bordo de la lancha que cruza el río, flequillo al viento.
Todo es tan raro y pasmante que no encuentro ninguna conclusión, candado y etiqueta de cierre.
Sólo que a veces siento la terrible soledad de señalar enemigos donde nadie los ve.
Pero entiendo que eso es un problema mío, no sé para qué lo cuento aquí.

martes, junio 07, 2011

Mi ingenuidad sobre el 15M

Quién no tiene algo ingenuo que decir sobre el 15M. Decir, por ejemplo, entusiasmo, revolución ciudadana, asamblea, esas cosas.
Somos unos tristes y unos desconsiderados: al mismo tiempo que celebramos el acontecimiento y beatificamos el camping-gas, torcemos el gesto, arrugamos la nariz y con infinito escepticismo pensamos yo ya sé cómo acabará esto, ya lo viví, estuve allí en otro tiempo, no parece tan diferente del altermundismo de finales de los noventa, teoría de la válvula de escape, alivio para la frustración y en consecuencia consolidación de la superestructura, el club Bilderberg es la verdadera acampada, pero sobre pabellones de granito en auditorios privados y resorts.
Sin embargo, en medio de esta sopa de descreídos, pienso: hay que ser un mierda para dudar de cada cosa alimentando la pereza de no dar un pasito ni pararse a leer ni un párrafo; un mierda al que se le desvaneció el derecho de quejarse de nada, volver a decir todos son iguales.
A mí el 15M se me queda demasiado blando, Baroja habría apostado nidos de ametralladoras a la puerta del congreso y la junta de accionistas del BSCH. Ya sé que no serviría para nada (nunca sirvió) la bronca, pero me jode infinito que contribuyamos a la estabilidad del ejem SISTEMA con nuestro civismo y bondad.  
Aquí termina mi ingenuidad, no hay más. No formo parte de eso porque cuando hablo del asunto se me pone muy mal carácter. Y especialmente porque (lo siento, pido disculpas, no volveré a decirlo, sólo esta vez) el pesimismo es otra forma de dogma. Me sobra Baroja, ya.
Pero no me sobra el 15M, como con tan mala baba y simplicidad parece que aquí sí.  

viernes, mayo 27, 2011

Y este domingo
me llevo los guiñoles a la feria del libro de Madrid.
En la caseta de Lengua de Trapo, a eso de las doce.

lunes, mayo 23, 2011

Como todo el mundo,
tengo muchas cosas que decir sobre el asunto 15M, acampadas, utopías, distopías, Islandia y etcétera.
Me aguanto las ganas de escribir una especie de artículo en torno a esto, temo el círculo de vaguedades y perezas que me saldría. Con mi naturaleza ingenua y mitopoética, no lograría contener el entusiasmo infantil que me produce, y seguro que dentro de dos o tres semanas me sonrojaría por haber dicho lo que dije.
Admiro a los que lo ven desde el escepticismo, la nariz arrugada como delante de un cubo de mierda que todos llevan debajo del brazo en lugar una cesta de manzanas.
Los que no se fían, los que saben que no encaja en la condición humana la construcción de ningún tipo de hermandad ni verdad elevada.
Los que con el lápiz afilado aguardan a que alguno de los portavoces del ¿movimiento? se exceda en soberbia y protagonismo para decir cosas como circo mediático, burbuja internauta.
Yo, por desgracia, carezco de una opinión tan certera y formada.
Me falta tiempo para pensar en esto, me faltan ideas.
Sospecho, claro.
Conocí el pufo del altermundismo, estuve, recuerdo cómo terminó todo.
Pero lo siento, no me sale.
No me sale ser tan aguafiestas.
Tan intelectualmente agudo y desconfiado.
Qué quieren, soy un blando, una cartulina y un rotulador me conmueven.

jueves, mayo 19, 2011


Este sábado, en la feria de Sevilla, quiero decir, la del libro, podéis jugar al pim pam pum con Magui y Lecu, caseta de la librería siglo XXI, nº 45, a las 12h. También estarán Rosito, Robe, el Pequeño y todos los demás, recién salidos de la caja, limpitos y bien peinados esta vez. Incluso los franceses de la furgoneta, la desaparecida Alice Frost y el resto de guiñoles de Rosas, restos de alas, que quedó reluciente con el nuevo envoltorio.

domingo, mayo 15, 2011

Apunté estas cosas para el blog de Lengua de Trapo. Creo que ahora es el momento de que aparezcan por aquí.

"Rosas, restos de alas son cien páginas de viaje, memoria y brecha.
Cien escritas en el filo, pensando en no terminar ninguna, casi convencido de que nadie, quiero decir,
NADIE
iba a leer ni siquiera hasta la nueve.
Luego vinieron otras páginas y otros personajes, metido en los zapatos de un optimista con viento a favor. Se escribe mejor, mucho mejor y más caliente cuando sabes que habrá un lector al final del proceso. Así fue Nada es crucial, con dudas e inseguridades pero sin la misma desolación que en Rosas. Cobijo.
No hay que ser llorica cuando se escribe, ya. Hace unos días tuve la suerte de sentarme junto al Quince por Quince Rafael Reig, que decía algo así como “si vas a escribir sobre la novia que te dejó, mejor no escribas.”
De acuerdo.
Muy de acuerdo.
Pero resuelta que mi pobrecita Rosas cuenta la historia de un tipo al que le deja la novia y a partir de ahí no le encaja la camisa y decide
meter todas sus cosas en el coche,
dejar el trabajo,
cruzar una frontera próxima,
surfear el Atlántico bravo,
leer a Goytisolo.

Reig, perdóname, tú narras como nadie y enlazas y arremetes y zumbas al Enemigo, me hiciste reír y cabrear en la justa medida con tu Todo está perdonado, tan oración atributiva y maximalista que encaja en el reverso de Nada es crucial; perdóname, pero yo también escribo sobre uno al que lo dejó la novia, fíjate qué simpleza. Como tengo algo de sofista, se me ocurre una linda teoría acerca del valor existencial de ese testimonio, el malestar –ejem- de la cultura y la espiral del malentendido según el antipsiquiatra Ronald Laing, blablá.
Pero no. No justifico. Fundamentalmente, Rosas es un desamor.
No es novela social.
No es novela de codo ni reflexión.
Es palabra y mucha lírica, sí.
Lírica y tono.
Y también surf.
Surf espiritual.
Y a lo mejor resulta que sí es novela social porque vuelven los descampados, los ochenta severos en incluso los filis, que son como neocristianos en boceto.
Hay adolescentes, hay bronca, hay escapismo.
No quiero ser grandilocuente, pero lo cierto es que escribí Rosas, restos de alas casi convencido de que no escribiría nada más. Y escribí por decantación, además, en papel secante que absorbiera y miniaturizara una novela fallida anterior y muchas ideas y proyectos huérfanos. Después sucedió que acudieron los lectores, mágicamente. Y todo lo demás.
Y a partir de ese momento ya no importaba si surf o novias reticentes o chavales perdidos. Rosas ya no me pertenecía, fluía como las izquierdas en el Cabo de San Vicente, lentas y ordenadas como líneas de tipógrafo, rompiendo palmo a palmo sobre el arrecife.
Ahora Lengua de Trapo la reedita, y yo le lavo la cara, enderezo algún estropicio y relleno lo que le falta con otros cuentos y experimentos. Va. "

jueves, abril 28, 2011


Hoy los bachilleres
se examinaban con este poema de Cernuda
y, mientras los veía trabajar sobre la fotocopia
con el cuello atornillado
hacia el plafón verde de las mesas,
yo pensaba qué suerte la suya,
leer por vez primera versos tan hermosos y tan tristes.

"La vida siempre obtiene
revancha contra quienes la negaron:
la historia de mi tierra fue actuada
por enemigos enconados de la vida.
El daño no es de ayer, ni tampoco de ahora,
sino de siempre. Por eso es hoy.
La existencia española, llegada al paroxismo,
estúpida y cruel como su fiesta de los toros.
Un pueblo sin razón, adoctrinado desde antiguo
en creer que la razón de soberbia adolece
y ante el cual se grita impune:
muera la inteligencia, predestinado estaba
a acabar adorando las cadenas
y que ese culto obsceno le trajese.
Adonde hoy le vemos: en cadenas,
sin alegría, libertad ni pensamiento.
Si yo soy español, lo soy
a la manera de aquellos que no pueden
ser otra cosa: y entre todas las cargas
que, al nacer yo, el destino pusiera
sobre mí, ha sido ésa la más dura.
No he cambiado de tierra,
porque no es posible a quien su lengua une,
hasta la muerte, al menester de poesía.
La poesía habla en nosotros
la misma lengua con que hablaron antes,
y mucho antes de nacer nosotros,
las gentes en que hallara raíz nuestra
existencia;
no es el poeta sólo quien ahí habla,
sino las bocas mudas de los suyos
a quienes él da voz y les libera.
No hablo para quienes una burla del destino
compatriotas míos hiciera, sino que hablo a
solas
(quien habla a solas espera hablar a Dios un
día)
o para aquellos pocos que me escuchen
con bien dispuesto entendimiento.
Aquellos que como yo respeten
el albedrío libre humano
disponiendo la vida que hoy es nuestra,
diciendo el pensamiento al que alimenta
nuestra vida.
¿Qué herencia sino ésa recibimos?
¿Qué herencia sino ésa dejaremos?"

Desolación de la quimera (1962)

lunes, abril 18, 2011

Pacifista

Ya saben,

sufro una feroz nostalgia, y ahora me viene el recuerdo ―pamplina de frase― de un tiempo en el que ser pacifista era ser algo, quiero decir que la palabra pacifista aparecía en los cuestionarios y casi se consideraba una opinión en sí misma. Era cuando la insumisión y los tribunales militares de uso predemocrático, cuando la objeción de conciencia se cumplía en Salvamento Marítimo, en Cruz Roja o en Protección Civil, cuando los sorteos de quintas y, especialmente, cuando los debates en la televisión sobre si la mili debía desaparecer o no, siempre había alguno que apuntaba el caso de Israel, donde el servicio dura tres años y van hasta las chicas, por lo menos allí hay chicas, bromea otro, y también se hablaba de novatadas y vejaciones ―mediática palabra exacta― a los reclutas, y se contaba el caso de aquel al que le ataron el escroto y al final de la cuerda pusieron un ladrillo que arrojaron por la ventana para que pensara que de cuajo le arrancaría los huevos, pero todo era una broma porque la cuerda era mayor que la distancia que había hasta el suelo, pura matemática que el recluta no adivinó cuando se lanzó y murió estrellándose contra el patio de los dormitorios, pero con los huevos intactos y una extraña lazada alrededor.

Ya saben,

ese tiempo que coincidió con la primera guerra de Irak maquinada por Bush senior. Había pegatinas que decían Mili KK y cómicas asociaciones juveniles como el MOC ―Movimiento de Objetores de Conciencia―, y pintadas donde aparecía un bebé defecando en un casco invertido. Se hablaba entonces de presupuestos militares, se calculaba que el gasto en armamento USA de un solo día serviría para alimentar a toda la población mundial durante un año. Se difundían los últimos terrores sobre el holocausto atómico, se decía desarme, ojivas nucleares, rusos en Afganistán, Marta Sánchez sobre la cubierta de una corbeta en el Golfo Pérsico sin enseñar ni siquiera una areola para que en los camarotes los muchachos se murieran de asco y un tanto de miedo, pero erectos como querría un Pérez Reverte de hoy ―el de entonces era de casco blanco y pegatina de PRESS sobreimpresionada―.

Como supongo que se entendía desde el principio,

este ejercicio de memoria no sólo tiene como objeto relamerse con el horrible paso del tiempo que tanto empequeñece, hay otro motivo. El motivo es la orfandad de la palabra pacifista y OTAN NO, BASES FUERA, Marcha a Rota,
Fuera de Rota,
fuera de Morón,
Fuera los yanquis del Estado Español,
Fuera de Chile,
fuera de Argentina,
Fuera los yanquis de América Latina,

en los institutos se proyectaba Cuando el viento sopla, Pink Floyd hacía sonar The Wall.



No sé cuántos países atacan Libia, que es un asco de lugar igual que tantos otros. La operación ―quirúrjico término― se llama Amanecer de la Odisea. Frivolidad: definitivamente, la entente de no sé cuántos países necesita un poeta en plantilla. No es novedad: además de los misiles y las muertes, a una guerra le siguen las menstruaciones orales, verbigracia, teatro de operaciones. Tote sabe de eso:



Recuerdo: la primera guerra del Golfo fue retransmitida por la CNN en verde y negro, el verde eran las balas trazadoras de los antiaéreos. La señal CNN se copiaba en bucle en todas las cadenas. No es que CNN contara nada que no debíamos saber, pero de las guerras que siguieron (ahora Libia) ya nunca supimos nada de NADA. En el segundo Irak volaron por los aires algunos periodistas (Couso) y su lugar fue sustituido por otro malabarismo verbal, empotrados. Los periodistas empotrados se convirtieron en los propagandistas-regaderas de Barras y Estrellas en La chaqueta metálica.


Algunas conclusiones, no demasiado elaboradas, sobre todo esto:


―La erección que esta mierda le causa a Sarkozy es tan visible como la de los marineros de la corbeta.


―ABC tituló “Zapatero, sí a la guerra”.


―No logro enterarme de nada, sospecho que nadie sabe nada ni por qué ni hasta cuándo.


―El material militar se aburre y enmohece en los silos y hangares.


―Pese a las nuevas distracciones (porno), los juegos de estrategia siguen resultando emocionantes, nada subyuga más a un jefe de sección que una infografía donde se silueteen los contornos de un F16.


―No hay remedio, todo hiede, Libia me importa tanto como a ti, lector, me conmuevo y abronco porque sé que debo hacerlo, por mi blando humanismo y también por Goytisolo:


En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar la libertad.
Ignoro dónde vive,
qué lengua habla,
de qué color tiene la piel,
cómo se llama,
pero en este mismo instante,
cuando tus ojos leen mi pequeño poema,
ese hombre existe,
grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar a los amigos.
¿Oyes? Un hombre solo
grita maniatado, existe en algún sitio.
¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo.
Ahora, en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.

viernes, abril 15, 2011

Telefónica obtuvo más de 10.000 millones de beneficios en el último ejercicio. Telefónica anuncia que liquidará el veinte por ciento de la plantilla. Todo bien, ¿no? Apenas quedan cabinas en las ciudades, y ninguna de aquellas cápsulas de cristal y aluminio. Por tanto, ni siquiera el recurso de apedrearlas. Todo fabuloso, ya digo, legal y encantador.

martes, abril 12, 2011





Me joden y persiguen y angustian muchas cosas estos días, casi como a un adolescente que no cabe dentro de la camiseta o se escurre y escapa, pero no quiero llenar esto de ansiedad y baba. Aunque lo mío no es el ascetismo oriental sino el sentimentalismo expansivo, quiero aprender de los japoneses a los que el maremoto se les llevó la casa y, como dicen los cronistas, ni siquiera lloran por no molestar (Japón se convirtió en un descampado hiperbólico de Nada es crucial, las fotos parecen una versión fotonovelada/cómic hiperrealista de Murakami).

Pero en realidad yo sólo volvía a este mundo un ratito para un aviso doméstico:



Este jueves, 14 de abril (bonito día para cualquier cosas), en la biblioteca pública de Sanlúcar de Barrameda, donde vivo,



Magui, Lecu y los demás


se ven las caras con sus lectores, si los hubiere. Muy cerca esta vez pero prometo darme un ducha y no ir en zapatillas y hablar con cierta dignidad de la pareja del descampado y el agujero-ultramundo.

domingo, marzo 27, 2011

Se estrena una peli basada en Escrivá de Balaguer, trescientas copias y previsión de cien mil espectadores, la cola del cine debe de ser una juerga. Se llama Encontrarás dragones, dragones y niñitas vestidas de princesas, dragones y niñitos disfrados de ángeles custodios, pero en colegios distintos porque totos y pitos no deben mezclarse, provocan mierda en sus cabecitas, los sexadores de pollos lo saben bien, macho y hembra en cajas de cartón distintas, lo llamarás educación diferenciada y el Tribunal Constitucional dirá que sí, que muy bien, que es un derecho, y los papás más distinguidos enviarán a sus herederos a esos colegios no sólo porque recen cada mañana y abjuren de la homosexualidad, sino especialmente porque saben que en esas aulas sus hijitos irán del bracete de los futuros próceres, navieros, emprendedores, financistas y registradores de la propiedad, el patio es un consejo de administración miniaturizado.
videoEncontrarás dragones, los domesticarás, los harás puré y los convertirás en papilla de dragón que, convenientemente manufacturada y distribuida, harás que tu cuerpo se pudra de bonos y acciones mientras tu espíritu se eleva tieso hacia la Capilla Sixtina. Y entonces quién podrá discutir tu santidad, Josemari.

lunes, marzo 21, 2011

Resplandeciente lunes y yo vuelvo a sentirme demagogo. La demagogia es uno de mis escasos atributos. Haciendo una lista apresurada, sé
pasear al sol
bucear
dar clase
cocinar
cuidar de la pequeña
escribir un poco casi siempre con exceso de lirismo
deslizarme en olas medianas
ser demagogo
no mucho más.

No sé, en cambio,
arreglar ningún artefacto
llevar las cuentas
ir al banco
anotar nada en la agenda
encontrar un buen argumento bien ordenado y bien dispuesto sobre el esquema previo que no preparo
comprender que cada asunto es complicado y no puede observarse apenas desde la perspectiva de la indignación, la ética es un fastidio en ciertas ocasiones
y una montonera de cosas.

Y por culpa de mis atributos y carencias sucede que me brota la demagogia cuando leo/escucho que

-Un tipo es condenado a 22 años por abusar y matar a una niña y hacer desaparecer el cuerpo.

mientras que

-Dos terroristas son condenados a 375 años de cárcel por INTENTAR matar a un concejal.

Pero nadie me haga caso, ya avisé de que soy incapaz de observar las cosas en su justa medida y que mi capacidad de análisis social y jurídico es la misma que la de un alumno de ESO, será contagio por contacto.

Por lo demás, como dice Clea, comenzó una primavera fascinante para el periodismo, que arrancaba con un terremoto transmutado en marejada criminal transmutada en colapso atómico y terminaba con una guerra, ¡una guerra!
Se percibe la excitación, los fluidos ensucian la silla, la limpiadora maldice la incontinencia de los presentadores, el estudio huele a cama por horas.

lunes, marzo 14, 2011

Sic

Alberto Olmos es un humorista. Me hace reír a carcajadas igual que su par Antonio Orejudo en Fabulosas narraciones por historias. Olmos cuanto más hooligan, más divertido. Chistes para filólogos, no descubro nada. La literatura y su Historia son un artificio, cuadro sinóptico para que los escolares aprueben los exámenes y llenen de esquemas y características generales sus apuntes. Nunca cuando se habla de generaciones se dice qué fluido discurría debajo. Se reparten las etiquetas y las chapas, eso es suficiente, se les adiestra para la prueba de Selectividad igual que a perros acróbatas en una pista americana. No se culpe a nadie, no nos culpen: el temario de bachillerato dice "toda la literatura contemporánea española e hispanoamericana" en tres horas semanales, además de sintaxis y etcéteras. Nadie pretende de veras que aprendan nada de literatura; se trata de certificar su tránsito, no más. Por otra parte, me pregunto si la literatura realmente puede enseñarse; si una vez resueltas algunas cuestiones técnicas (métrica, recursos, cualquier cosa que David Lodge ejemplifique en El arte de la ficción) hay algo más que enseñar. Esto no es ciencia ni historia, Historia, quiero decir.

Preparo con algunos alumnos un recital de poesía.
Soy así de cursi.
Entre los textos aparece un poema de Quevedo:

"¡Ah, de la vida! ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha cogido;
las Horas mi locura las esconde."

Causa sonrojo su flamante tono existencial.
Leo a los clásicos desde la terrible fotocomposición de los libros de texto, donde no cabe ningún espíritu. La broma de Olmos, su álbum de cromos, reconforta un tanto.
Sic transit gloria mundi.

miércoles, marzo 02, 2011

Muy raro leer algo tuyo traducido, muy.
Irreconocible y sin embargo ahí está.
Más complejo: no sólo por el idioma, la sintaxis, el desarrollo.
Menor en cierto sentido.
Tradución extremadamente literal, además.
Quizá sea ese el problema.
Si yo escribiera, no sé, más al pie de la letra, tal vez.
Pero el enredo pretendido se convierte en cosa marciana al británico modo.
El título, por ejemplo.

Gigantomachy

lunes, febrero 28, 2011

Pintura plástica: exacto, se trataba de eso.

lunes, febrero 21, 2011

Lecu y Magui siguen explicando lo suyo.
Este jueves en la Biblioteca Pública Provincial de Huelva, a las 20h.

martes, febrero 15, 2011

Este viernes,
a las 19h,
en la Casa de la Provincia (Triunfo, 1)
de Sevilla,
Lecu y Magui hablan con sus lectores.
Invitados estáis.

domingo, febrero 13, 2011

Estímulo

Del hombre gris, aburrido, paisajista, aplaudidor del caudillo, muerto, inactivo, nada, cuyas páginas me salto en el libro de texto de bachillerato, a quien desprecio y siempre dedico algún chiste sobre la pasmante alegría que refleja su rostro y lo divertidísimos que son sus panoramas impresionistas, por no hablar de sus burbujeantes obras de teatro:



"Absolutamente nada. Nada que se salga del carril cotidiano. La vida fluye incesable y uniforme; duermo, trabajo, discurro por Madrid, hojeo al azar un libro nuevo, escribo bien o mal -seguramente mal- con fervor o con desmayo. De rato en rato me tumbo en un diván y contemplo el cielo, añil y ceniza. ¿ Y por qué había de saltar de improviso el evento impensado? Trabajemos día tras día ¿Dónde está nuestro Leteo? En el afán diario. O acaso, a través de la obra hacemos ese dolor más delicado. ¡Cincuenta años escribiendo...! Desde los tres quinquenios con la pluma en la mano. Ímpetu, fervor, perseverancia, entusiasmo... Ha pasado mucho tiempo y los años cargan sobre mis hombros... Todo lo que asciende, desciende... Cuanto podemos ya esperar, habiendo visto correr tanto tiempo lo ciframos en la obra cumplida. "

El escritor
Azorín

Vaya.
Precisamente de este cafre tenía que llegarme el estímulo que ahora necesito para olvidar el tonto abatimiento y lanzarme al siguiente capítulo inconcluso.
Curioso.

sábado, febrero 05, 2011

Febrero de dos mil once:
Cuatro millones
doscientos treinta y un mil
tres
desempleados
multiplicados por más/menos 60 kilos de masa corporal por cada unidad
dan un total de
doscientos cincuenta y tres millones
ochocientos sesenta mil
ciento ochenta
kilos de lastre
sin los cuales este país se elevaría a las alturas de la prosperidad como un globo de mickey mouse perdido en una feria.
Pero los dirigentes no se atreven a prescindir de una vez de lo que sobra,
víctimas como son de ridículos sentimentalismos.

miércoles, enero 26, 2011

Contradiciéndome,
Álex de la Iglesia ha dimitido.
Vaya.
Me desconcierta.
Prefería simplificarlo a la manera bizantina pero este accidente lo complica todo aún más.
Las dimisiones son algo heroico.
Me encantaría dimitir algunas veces
en el trabajo, especialmente en 2º F,
en casa, especialmente cuando la nena llora porque no quiere dormir la siesta,
frente al escritorio, especialmente delante de esa página.
Dimitir.
Decir ahí os quedáis, imbéciles, y girar sobre los talones como un actor.
Pero no se puede, claro.
Es un privilegio poder dimitir, tener el recurso o el colchón necesario para que amortigüe el golpe.
Bien, Álex, no importa los motivos, prefiero no seguir leyendo el artículo.
Imagino que no dimites por los motivos que yo quisiera que lo hicieras sino justo por los contrarios pero qué más da.
Me quedo con el gesto y el fundido en negro.

lunes, enero 24, 2011

Sinde, Álex, felicidades.
Aunque sea por bastardías, lo conseguisteis.
Suspiramos de alivio los que en una alcancía con forma de cerdito guardamos nuestros derechos de autor a recaudo de los internautas.
Soy un tipo sin criterio alguno, hoy mismo pensaba que Olmos me había convencido de todo lo contrario, su sintética argumentación me vence.
Exacto, sin criterio.
Es decir, al ritmo de los tiempos.
Sinde, Álex, qué alivio, ¿eh?

domingo, enero 23, 2011

El umbral del dolor

El umbral del dolor de la sociedad es un diente de sierra.
Los médicos te dicen: de cero a diez cuánto te duele.
A este tío le han partido la cara.
La sociedad dice que eso le duele diez.




A este otro también le han zurrado. Otro diez, sin duda.



Es jodido que te partan la cara.
Tú sales del trabajo o de un panadería, viene un tío al que no conoces de nada y te zumba, pum, al suelo.
La sangre es tan desagradable, tu camisa se empapa, nunca habías tenido la nariz tan cerca de las losas de la calle que ahora te parecen tan ásperas y tan sucias, ¿cómo es posible que no las limpien concienzudamente por si algo como esto le ocurre a un ciudadano normal? Ahora te levantarás con la ropa hecha un desastre, y pensar que hay gente que duerme aquí encima todas las noches, lo más un plástico o con suerte un aislante de acampada que cogió antes de irse de casa.
Es muy jodido.
Luego el hospital, el médico MIR que te cose con poco tino, y llamar por teléfono y contarlo y la denuncia en la comisaría, buf.
Por suerte, prietas las filas se cuadran todas las instituciones,
partidos políticos
sindicatos
asociaciones
corporaciones
comunidades
diputaciones
ayuntamientos
portavoces
radios
televisiones
periódicos
portales web
todos, es fantástico comprobar lo bien que funciona una sociedad articulada como la nuestra.

Porque no hay derecho a que tú vayas tan tranquilo por la calle sin hacerle nada a nadie y venga un tipo ofuscado
o probablemente enfermo
un radical
o incluso un okupa
una especie de nazi
y te parta la cara.

En 2010 murieron 85 mujeres, y tres en enero de 2011.
A golpes.
A tiros.
A puñaladas.
Mujeres a las que, probablemente, antes le partieron la cara y les fueron preparando con la lentitud de las hojas del calendario el lecho mortuorio que sería el suelo de terrazo de su habitación o el mármol del portal de su casa o la tapicería de su coche.
También ellas recibieron la solidaridad de todas las instituciones partidos políticossindicatosasociacionescorporacionescomunidadesdiputacionesayuntamientosportavoces
radiostelevisionesperiódicosportales web
Si el médico pregunta cuánto duele dices cinco o seis, tal vez siete.
La violencia machista es gravísimo problema social sobre el que toooodos estamos muy concienciados.
Una lacra. Exacto, ésa es la palabra precisa. Cuando se le quiere dar importancia a un asunto que no tiene solución se dice que es una lacra. La droga es una lacra, por ejemplo.
Todas esas mujeres asesinadas recibieron la lágrima y la solidaridad de la sociedad en su conjunto
una vez que estaban muertas
sobre la tapicería del coche,
sobre el terrazo de su habitación,
sobre el mármol del portal de su casa.

Ya sé que es pura demagogia lo mío, a punto estoy de decir algo sobre los guardaespaldas de los cargos públicos.
Será que me siento muy nazi hoy.
Muy.

miércoles, enero 19, 2011

Protección de la propiedad intelectual

Estuve muy cerca de la ministra Ángeles González Sinde durante la entrega de los Premios Ojo Crítico.



Subí a la tarima, hablé, sonó la música y luego subió ella.
Yo di las gracias y dije algo vago sobre la cultura libre y el miedo, refiriéndome a la clarividencia de Amador Fernández-Savater, editor de Acuarela, que ya enlacé en la entrada anterior.
Ella habló sobre el universo de lo público y contra wikileaks.
Estaba cabreada. Lo de wikileaks se le escapó, creo.
En la sala del Círculo había muchos escritores y editores. Pequeños editores independientes.
Cuando digo independientes quiero decir, básicamente, equilibristas.
Ninguno miraba a Sinde con simpatía. Supongo que, además de por motivos racionales, porque cualquier ministro siempre resulta antipático. Quiero decir, para alguien que escribe, dibuja o piensa todos los ministros y autoridades (policías, médicos, curas y profesores) resultan antipáticos.
Hay antagonismos de clase.
Prejuicios.

Por cierto, entre los premiados había seis hombres y una mujer. No sé si a Sinde le incomodó eso; es posible, porque dijo que se sentía muy feliz de que hubiera una mujer.
Si hubiera dos habría dado saltitos.
Si hubiera tres habría silbado con los dedos.
Si cuatro o cinco habría desplegado banderolas y lanzado confeti, habría cantado por Janis Joplin. Un dato: González Sinde es coguionista de Mentiras y gordas.
Esto es Mentiras y gordas:




Y ésta es una sinopsis de la película:

"Un grupo de jóvenes se prepara para lo que va a ser el verano de su vida, entre secretos, mentiras, sexo, confusión, noche y fiesta. No son conscientes que en ese viaje iniciático una vez comenzado no se puede echar marcha atrás, que las mentiras se van haciendo cada vez más grandes y que amar significa hacer daño."

Firmado: Ángeles González Sinde.

Esto me lleva a hablar de las subvenciones.
Álex de la Iglesia recibe subvenciones.
Santiago Segura recibe subvenciones.
Las películas de González Sinde reciben subvenciones, el cheque sale del bolsillo izquierdo y entra en el derecho.
Las subvenciones sirven para hacer películas buenas, porque hacer buenas películas es muy caro: las explosiones, las pelucas, el maquillaje, la cinta aislante, todo eso es muy caro.
Gracias a las subvenciones y a la financiación del ICO se hacen películas como ésta:



Llenas de valores humanos.

Yo no recibo subvenciones.
No sé si los editores, pero creo que tampoco.
Yo recibo 90 céntimos por cada libro.
Una cerveza: 1,20.
Un café: 1.
Un libro: 0,90
Pero yo no necesito subvenciones.
Ni derechos de autor.
Todos mis derechos de autor me los gasté en la fiesta de presentación.
Resulta que tengo un trabajo.
Uno más o menos aburrido, más o menos esforzado.
Y por suerte cobro puntualmente cada mes, y dos veces al año, paga extra.
Es genial.

Subvenciones debería ser una palabra derivada de vencer. Vencer sin que se note.

Ah, claro, pero para escribir sólo hacen falta papel y lápiz.
Para rodar una película, en cambio, hace falta un montón de cosas.
Como a Holden Caulfield, me gustaría decir que por eso odio el cine.
Pero no es verdad. Me encanta el cine, el otro día vi en Antena 3 una de Nicolas Cage que era pura propaganda de la iglesia de la cienciología y me fascinó.
Soy un cinéfilo, en serio.
Pero ocurre que me entra un terrible dolor de bolsillo cuando, antes de que la película empiece, arranca el carrusel de sellos institucionales que la blasonan. Porque resulta que pago la peli dos veces: la primera me la descuentan de la nómina, 18% de IRPF; la segunda, en la taquilla. Miento, son tres: la tercera cuando pago el canon digital. Miento, cuatro: la cuarta cuando pago el ADSL más caro de Europa.
Por suerte, recientemente he conseguido liberarme de uno de esos gravámenes: desde que nació Elena ya no voy al cine. Si veo otra de Nicolas Cage acabaré convirtiéndome a la cienciología y donando todo mi patrimonio, incluidos los derechos de autor, a Tom Cruise.

Soy un ingrato y un mentiroso.


Sí que recibo subvenciones.

Los de RNE me pagaron el billete a Madrid y el hotel, y me dieron de beber y de comer.
Yo también mamo de la ubre pública.
Sobre la tarima del Círculo, Sinde dijo que esa vaca es sagrada y rebosa de abundancia para todos nosotros. Nosotros, los del Círculo. Los otros no. Nosotros somos creadores de contenidos, adalides del librepensamiento. ¡Cultura, cultura, joder! Ya está bien de videojuegos, granhermano y hostias.

No, por más que lo intento no me sale el tono de Malherido, lástima.

Al día siguiente, en el aeropuerto, los dioses de la meteorología me conceden el privilegio de que mi vuelo sea cancelado y, por tanto, pueda pasar cinco horas sentado en el Medas donde los cruasanes son de anteayer y cuestan tres euros, esto es, tres libros y 80 páginas.

Compro el periódico, 1,20. El País, así soy de cínico.
Sección Vida y Artes.
Subsección Cultura.
Páginas 39 y 20.

Tres recortes:
-Noticia: La ley Sinde entra en punto muerto.
-Noticia: Bautista propone un plan para vender mejor la SGAE.
-Artículo: El adversario es otro, firmado por Ángeles González Sinde, ministra de cultura y guionista de Mentiras y gordas.

Os recuerdo la peli:



Gloso: el artículo de Sinde comienza citando la licencia de impresión del Quijote como argumento en defensa de la necesidad, ya en el XVII, de una protección pública de los derechos de autor. Pero, muy pronto, apenas en el segundo párrafo, ocurre el desliz fatal: “fue la piratería la que empujó a Cervantes a escribir la segunda parte de la novela.”
Agh.
Sinde, espera, relee lo que has escrito antes de grabarlo en el USB que también gravaste con el canon digital.
Agh, fatalidad.
La ministra se refiere al conocido caso del Quijote de Avellaneda, falsa segunda parte de las andanzas hidalguescas que tanto enfureció a Cervantes.
Colijo: sin Avellaneda no habría Quijote 2.
Ergo,
no existiría el proceso de sanchificación y quijotización inversa que nos enseñaron en la facultad.
Ergo,
tampoco habrían existido los capítulos donde Sancho se transmuta en gobernador de la ínsula Barataria.
La segunda parte del Quijote es la buena. La primera, salvo por el discurso de las letras y las armas, es una comedia de Buster Keaton, piel de plátano y bofetada.
Ergo,
sin Avellaneda, esto es, sin softonic, emule, seriesyonkis, etcétera, Cervantes habría seguido escribiendo horribles entremeses y comedias espantosas como El cerco de Numancia. O peor aún, habría tenido tiempo para terminar Los trabajos de Persiles y Sigismunda, o incluso lanzarse a una continuación de La Galatea.
Avellaneda, muchacho, gracias.
Sin ti no había institutos Cervantes en Budapest, en Oslo, en Tokio.
César Antonio de Molina no habría llegado a ministro.
Borges no habría escrito Pierre Menard.
Y yo tendría un hueco horrible en el temario de 1º de Bachillerato.
Avellaneda, muchacho, en todos los institutos Cervantes del orbe (cristaleras tan europeas, perfiles de acero, moqueta) debería brillar una foto tuya.

Cito:

“Esa ley que popularmente se conoce con el apellido de mi abuela no tiene por objeto ni controlar ni detener el progreso de la Red.”

“Cada vez menos gente podrá dedicarse profesionalmente [a la cultura] y nos veremos abocados a un menú monofágico.”

Me gusta mucho lo de menú monofágico.
¿Esta chica se alimentaba de un menú monofágico en Mentiras y gordas?



Termina el artículo de Sinde con: “más democracia, más voces y más justicia.”
Imposible rebatir eso.
Quién diría “menos democracia, menos voces y menos justicia.”
Es lo bueno de este tipo de afirmaciones: sucede como en los monolitos o las columnas romanas, una vez que están ahí no hay manera de moverlas.

Y en la página siguiente de El País, Teddy Bautista.
Teddy, qué nombre de osito.
El periodista que firma la noticia, Íker Seisdedos, le tiene ojeriza al pobre Teddy, del que nos recuerda cruelmente que fue el líder de Los Canarios. Véase:



La SGAE, dice Teddy, es bondadosa. Por las dudas ha redactado un decálogo de intenciones benéficas (por qué diez, por qué no nueve u once, ah, pero los decálogos son tan chulos). Y por fin, la creatividad entre líneas, el giro fabuloso del lenguaje en un pleonasmo soberbio, nunca oído, un juego de palabras que sonrojaría a Sterne. Teddy dice: “nuestra mala fama es una leyenda urbana.”

Nuestra mala fama es una leyenda urbana.”

“Nuestra mala fama es una leyenda urbana.”

¿Y yo? ¿Cuál es mi punto de vista sobre todo esto?
¿Defiendo la propiedad o el fluido libre?
No sé, sólo una idea: en la facultad los fanzines se fotocopiaban. Vivan los fanzines. Tal vez Uribe tenga la clave.
Pero el problema de la autoedición es que para que la cosa funcione tienes que tener muchos amigos, ser muy sociable. Y yo soy bastante arisco, cuido poco a mis amigos, llamar por teléfono me resulta tan penoso.

-Pero, tío, ¿cuál es tu punto de vista sobre la ley Sinde?

Ah, ¿no lo he dicho?
Me gusta eso de “la ley tiene el apellido de mi abuela”, me parece muy tierno aunque me desconcierta, ¿por qué no el apellido de su madre?, ¿qué pasó con mami?
La ley Sinde: no.
Internet alambrado: no, suficiente vigilancia hay, véase el caso de wikileaks , Assange acusado de follarse a una mujer dormida.
Derechos de autor: lo que se pueda.
Dedicarse profesionalmente a la cultura: ni de broma, significaría la obligación de fabricar ideas extraordinarias continuamente, y nadie las tiene, salvo Baroja, desconfío de los escritores demasiado prolíficos, es bueno escribir poco, especialmente para la mayoría de los escritores que no son genios monstruosos.
Por otra parte, nunca como ahora se ha leído tanto, se ha escuchado tanta música, se ha visto tanto cine, se han escrito tantos poemas. Nunca, en ningún otro tiempo ni geografía.
Y nunca fue más sencillo escribir y publicar (no digo editar, sino hacerlo público), grabar un disco en el ordenador de casa (mis alumnos lo hacen), rodar un corto.
Industria cultural: otro pleonasmo. Los yanquis son más certeros y la llaman industria del entretenimiento.
En eso consiste.
En entretener.
Entretener el drama diario.
Incluso con fotocopias.
Cuando yo escribo tengo la sensación de desprenderme de algo.
No de apropiarme.
Eso es.

domingo, enero 16, 2011

Domingo de niebla, olas fabulosas de vieja escuela y sol al mediodía.
Y además, esto, que me hizo reír.
Una risa de las que hacen daño.

lunes, enero 10, 2011

Mañana,
martes 11,
a las 19.30h
en la Casa del Libro de Sevilla,
(Velázquez, 8)
vuelven Magui, Lecu y su ventrílocuo.

domingo, enero 09, 2011

Malgrado de mi porte jacobino,
y mi asco de las juntas apostólicas
y las damas católicas,
creo en la voluntad contra el destino.


Antonio Machado











Créditos de la foto: Público, Ángel Navarrete

sábado, enero 08, 2011

Hay muchos motivos que hacen que Willy Uribe me parezca un tipo fabuloso a pesar de no conocerlo de nada. Uno de ellos, y quizá es el más insignificante, es que de chaval yo veía sus fotos de Mundaka o Puerto Escondido sin tener ni más remota idea de quién era ese fotógrafo y sin mucho interés por leer el pie de foto porque los ojos se me iban al rizo y al azul, igual que pasa con la pornografía. Otro motivo es Nanga, sin duda. Y recientemente se acumulan las razones, porque después de quedar finalista de un premio literario cojunudo y de publicar en una de las Cuatro Grandes, Uribe va y lanza esto con toda su barba.
No quiero que engorde allá donde esté porque hasta el long más denso tiene un límite, pero me relamo leyendo esta entrada que transmite pura honestidad.
Y yo hago un pacto conmigo para contagiarme de su actitud, lo prometo.

Y también está, por otra parte, la capacidad de decir lo que a mí tanto me cuesta sintetizar porque enseguida me sale el brote anarquista y me dan ganas de dejarlo todo apestando a gasolina. Uribe, sin embargo, razona por los dos y sus hipérboles a mí me parecen dogma.
El bueno de Nán, al que me da vergüenza darle las gracias por leer a Lecu y Magui con ojos tan atentos y tan amables, lo decía en su hueco berlinesco de otra forma igual de certera.

Cuando la mierda está en pleno proceso de producción industrial y desde un lado y otro no se reparten más que hostias y engaños, es bueno encontrar dos asideros de honestidad donde sujetarse.

Honestidad. Tal vez la única ética que debería quedar en pie. Porque ser honesto no es lo mismo que ser bueno. A veces ser honesto es escupirle a alguien directamente en el cristal de sus gafas Rayban.