lunes, mayo 23, 2011

Como todo el mundo,
tengo muchas cosas que decir sobre el asunto 15M, acampadas, utopías, distopías, Islandia y etcétera.
Me aguanto las ganas de escribir una especie de artículo en torno a esto, temo el círculo de vaguedades y perezas que me saldría. Con mi naturaleza ingenua y mitopoética, no lograría contener el entusiasmo infantil que me produce, y seguro que dentro de dos o tres semanas me sonrojaría por haber dicho lo que dije.
Admiro a los que lo ven desde el escepticismo, la nariz arrugada como delante de un cubo de mierda que todos llevan debajo del brazo en lugar una cesta de manzanas.
Los que no se fían, los que saben que no encaja en la condición humana la construcción de ningún tipo de hermandad ni verdad elevada.
Los que con el lápiz afilado aguardan a que alguno de los portavoces del ¿movimiento? se exceda en soberbia y protagonismo para decir cosas como circo mediático, burbuja internauta.
Yo, por desgracia, carezco de una opinión tan certera y formada.
Me falta tiempo para pensar en esto, me faltan ideas.
Sospecho, claro.
Conocí el pufo del altermundismo, estuve, recuerdo cómo terminó todo.
Pero lo siento, no me sale.
No me sale ser tan aguafiestas.
Tan intelectualmente agudo y desconfiado.
Qué quieren, soy un blando, una cartulina y un rotulador me conmueven.

4 comentarios:

The Doll dijo...

Entusiasmo infatil para nada, es maravilloso, que prospere seria un grandisimo logro, pero que al menos, hayamos sido capaces de romper esta sumision, esta indiferenca, es señal inequivoca de que al menos seguimos, como se suele decir, en el partido.
un saludo, grata visita a tu blog

Enrique dijo...

Pablo, no sé si lo conoces, el poema que te adjunto.
Circula por interné; y en octavillas, por Granada y Málaga.
Y, aunque anónimo, su "facedor" tiene nombre y apellidos: Emilio Palacios Domínguez (Málaga, 1992).
El poema en cuestión:


Algunos nos enseñasteis
que la historia fueron personas como nosotros,
que saber es mucho más que las opciones de un test,
que las cosas son así mientras estemos parados,
que no queríais estar por encima de nosotros,
que hay alambradas sin sentido,
que la tapicería del coche no es lo primordial;
que todo es relativo, incluso el fracaso
de quienes ya intentaron hacer algo con el mundo;
y también nos enseñasteis
palabras a las que aun les faltan letras,
el significado de las cifras cuando son personas,
la responsabilidad de ser conscientes,
el jaque a cualquier poder
con una tiza y nuestro asombro,
el valor de la iniciativa con todo en contra.
En realidad NO PENSABAIS QUE FUÉSEMOS CAPACES
y nosotros todavía no podemos creernos
QUE LO SEAMOS Y NO ESTÉIS AQUÍ.

Pablo Gutiérrez dijo...

Lindo.
Especialmente si anónimo.

corferit dijo...

Ciertamente el mundo se subvierte con las ideas, pero si éstas se expresan con una cartulina y un rotulador entonces el sistema pierde todas sus armas.