viernes, junio 10, 2011

A ver si consigo explicar esto:
Mario Vargas Llosa, insigne escritor y todo eso, flamante Nobel, etcétera y especialmente autor de La ciudad y los perros, una de las novelas que me pegó más fuerte,
ese mismo,
se encontraba ayer a diez minutos caminando de mi casa -tres minutos en bici- para embarcarse hacia la romería del Rocío, el hormiguero.



Algunos detalles acerca del evento: fanáticos y borrachos que cruzan un parque nacional armados de bidones de gasolina para sus tractores, bidones de alcohol para sus gaznates y toneladas de tortilla de patatas, en una especie de gigante botellón itinerante que muchas veces ha recibido la denuncia y amenaza de veto (retirada de subvenciones) de diferentes autoridades europeas.
Otro dato: hace un par de años, la Guardia Civil incautó un alijo de cocaíana oculto entre las dunas del parque de Doñana, se entiende que bien dispuesto para que los peregrinos se aprovisionaran durante la procesión en una especie de drive-in que los llevara al trance religioso y la comunión con el pastorcito divino.
Y va Semprún y se muere, y los periodistas, ávidos de un total elegíaco, le preguntan al Insigne disfrazado de romero y a bordo de la lancha que cruza el río, flequillo al viento.
Todo es tan raro y pasmante que no encuentro ninguna conclusión, candado y etiqueta de cierre.
Sólo que a veces siento la terrible soledad de señalar enemigos donde nadie los ve.
Pero entiendo que eso es un problema mío, no sé para qué lo cuento aquí.

4 comentarios:

Custard on the rocks dijo...

Dale un pasaporte español a cualquiera y acabará yendo al Rocio, toreando vaquillas o llorando al paso de la imagineria religiosa...

Mariolaprofe dijo...

Bff, este hombre está chocheando por días (cosa lógica, por otra parte, teniendo en cuenta su edad). Uno se llama "escritor ilustre" toda su vida pero no siempre se puede mantener el propio nombre con la misma dignidad.
Véase http://cultura.e-noticies.es/vargas-llosa-deja-stieg-larsson-por-las-nubes-32345.html
Besos.

Blumm dijo...

No me lo creo.
Ah, ahora que he dado con su blog, son tres los amigos que me han recomendado Nada es crucial. ¿Por qué?

Sonsoles dijo...

Los enemigos nunca van tan a las claras, para nuestro pesar.
Un abrazo.