miércoles, septiembre 07, 2011

Me pongo las gafas de profesor, ya es época de vendimia.

Contaba Público que Esperanza Aguirre había enviado a los profesores de Madrid una carta infestada de errores ortográficos: más sin tilde cuando la necesita, irá y está en los mismos casos, palabras que hacen dudar al corrector automático del procesador.

Hoy cuenta Público en la edición impresa que La misiva con los errores, en la que Aguirre reclama a los profesores un "mayor esfuerzo" dada la situación "crítica" del país, ha llegado al buzón de 18.000 docentes de Secundaria. Este diario a (sic) tenido acceso a varias de ellas. Sic siempre me pareció la onomatopeya de la lágrima.

La ortografía nos deja a todos desnudos.

La carta, por cierto, la firmaba Esperanza Aguirre Gil de Biedma.
El pudor de ocultar el parentesco habría sido tan grato.

3 comentarios:

Alegria De La Huerta dijo...

Y es que las lágrimas tienen tantas cosas, quizás durante estos también la onomatopeya le haya perforado los tímpanos. Qué penita, qué penita!

Blumm dijo...

Pablo, necesito proponerte un asunto: participar en una antología con autores como MonteroGlez y Aparicio-Belmonte. No encuentro tu correo por aquí y me gustaría proponértelo de manera formal y detallándote más asuntos. Si quieres puedes escribirme a blumm217 en gmail.
Un saludo.

(Borra este comentario puesto que no es un comentario, si quieres)

NáN dijo...

La familia es siempre un problema (o dos problemas).