martes, octubre 04, 2011

Soy un lector cruel, perezoso e inconstante. Dejo a medias (y menos) la mayoría de los libros que leo, también los que acabarían gustándome e incluso los que disfrutaría leyendo con malicia sabiendo que no.
Compro muchos, no visito las bibliotecas porque no cumpliría los plazos de entrega, nadie me envía ninguno a casa (obsequios, nada de eso), casi nadie me regala ninguno, durante un tiempo escribí reseñas y era fabuloso recibir aquellos sobres acolchados, como si los libros pudieran romperse –no hay metáfora, sobres acolchados.
Se me daba bien (creo) escribir reseñas, pero dejé de hacerlo porque la crítica literaria me parece una estupidez. No es rencor, a mí me trataron mejor de lo que merecía. Es culpa del juicio. Disfruto del comentario, la relación y el análisis; me carga y deprime el juicio, todo termina en juicio igual que las bobadas de Holden Caulfield terminaban en adoro o no soporto.
Ampliando mis contradicciones, leo abundante (demasiada) crítica literaria aunque sólo sea para confirmar lo de arriba, y siento que todo gira alrededor de una especie de pasillo universitario donde los estudiantes canonizan y vilipendian cualquier cosa para demostrar su arrojo, su virilidad.
Yo también fui así, yo también fui universitario insoportable y dije muchas veces que esto era genial y aquello una puta mierda.
Juicios.
Me gusta Los justos de Camus.
Camus es genial. Sartre, una puta mierda.
En general, elijo muy mal mis lecturas. Muy, muy mal salvo Baroja.
En general, apenas hay dos/tres autores de los que recortaría fotografías, y esos dos/tres salen antes en el Muy Interesante que en el Qué leer.
También me pasa, supongo, que soy un clásico y un antiguo, sí.
En estos días dejo a medias a Pron, a Ford, a Foster Wallace/Kurt Cobain, a Fernández Mallo (pobre, justo en estos días), miro a Houllebecq con la obligación de intentarlo y el temor de detenerme en la página treinta, sé que el libro de Olmos está a punto y me compadezco de mí. No soporto las novelas que tienen como protagonista a un escritor (Bolaño, ¡Bolaño!) por motivos que me costaría explicar. Adoro las novelas que se olvidan de la literatura como mundo-oficio-carrera y no se dirigen a lectores que desearían ser escritores.
La peor de las tramas: un joven escritor que [y aquí añadir cualquier cosa].
No es culpa de ninguno, Bolaño, Pron, seguro.
Seguro: algún día dejaré de escribir, no ahora, espero que no pronto, pero sucederá.
Tal vez algún día también deje de leer.
Y en cierto modo eso me entristece, y también me produce un alivio anticipado. Ancho alivio.
Cuánto tiempo para recoger las hojas secas, fabricar compos, encalar la pared, preparar clases formidables, recortar las yemas de la parra (que está enferma y no sé si tiene remedio), no hacer nada.

7 comentarios:

Blumm dijo...

Tremendo.
Espeluznante. ¿Dejar de leer? Sí, todo es posible.
¿Podemos leer alguna reseña tuya que aún esté online?
Se agradecería.

Sebregondi dijo...

Y a mí que estas cosas tuyas (las del martes cuatro de octubre, las últimas) me emocionan. Ya ves.

Debo ser así de simple.

Saludazos.

Begoña dijo...

Es la primera vez que coincido con alguien en dejar libros a la mitad, a la cuarta parte o casi al principio.
Incluso los que sé que me gustaría leer.
Y la verdad que tampoco coincido con la crítica literaria, busco los libros que quiero leer en las bibliotecas, me da igual el nombre que figure en la portada, valoro el interior.

Mi mejor lectura puede venir de cualquier blog de la blogsfera incluso, últimamente encuentro mis mejores lecturas ahí. Están llenas de verdad y de frescura, nada manidas porque no están escritas para impresionar, sino para reflejar una verdad. Como este post. Y la verdad compensa siempre.
Saludos

Anónimo dijo...

jo...chavalín. me dejas sin habla.
Se puede volar en parapente (es más fácil que andar en bici)...y desde ahí leer ... la vida (por lo menos la física)...verás que diferente!!!
Ah lo de la parra es la puta humedad...la falta de aire y sol que pudre el raquis...
Y si zyclon....FVH

Pablo Gutiérrez dijo...

Leer Física y Botánica. Buen plan.

Diva Calva dijo...

Yo siempre digo que dejaré de leer, pero la curiosidad me gana...

Anónimo dijo...

Nombras mucho lo que no te gusta. Y lo que te gusta, qué? te gusta algo?