miércoles, junio 06, 2012

Veo y oigo y resisto tan estoico un pedrisco de estupideces a diario.
Ejemplo: entrevista a Vargas Llosa del lunes pasado.
Como un pez escuché las bobadas provenientes de la GRAN CULTURA, la deificación del escritor de porcelana, el colegueo vergonzante con otras figuras de la intelectualidad como Gallardón, Ana Botella, Sánchez Dragó, Carlos Herrera, y más, sus aceradas opiniones-cliché acerca del nacionalismo, los toros, cómo es eso de vivir para escribir y tal, ¿te planchas tú mismo los pantalones?, ¿a qué hora te levantas para escribir?, oh, yo tengo una mujer tan buena que se encarga de todo y me da tanto tiempo como quiero para leer y redactar (a mano, por supuesto) mis cositas, yo soy un escritor de verdad, uno verdadero de los buenos y Nobel y lejos del mundo, mi vida ha sido tan entretenida, ¿sabes?, cuando vivía en Londres, ¿sabes, cuando vivía en Nueva York, ¿el problema de estos tiempos?, la intolerancia, sin duda, ¿mis lecturas?, oh, últimamente he descubierto el placer de releer a los clásicos.
Así es la cultura difundida, así es
Muerte a la literatura como oficio/profesión. Muerte inmediata.
Escritores currantes, por favor.
Escritores no intelectuales.
Escritores que trabajen en Supersol, en una mercería, en una agencia de seguros, limpiando los rodapiés de Bankia. Escritores que no trabajen porque no puedan.Escritores que estén en este mundo. Este mundo sin lofts, sin embajadas, sin juancarlismo, sin doble nacionalidad, sin tarjeta de puntos de Iberia/OneWorld.
La ciudad y los perros, qué libro tan formidable. Recuerdo el impacto de su lectura, el resplandor y la mugre de esa ciudad. Pero a veces a los perros, cuando ya están malitos y hacen tonterías porque son mayores, hay que sacrificarlos con una inyección indolora, por caridad y por compasión con los vecinos, que sufren sus ladridos suavones dirigidos hacia ninguna luna, ninguna parte.   

7 comentarios:

Ehrengard dijo...

Me parece una generalización un tanto totalitaria sobre Vargas Llosa. Es un gran autor que durante muchos años ha escrito obras excelentes (salvo decepcionantes casos, las últimas novelas). Y no siempre su vida fue tan acomodada. Llegó a tener trabajos de prácticamente todo en la Lima de su juventud, y se abrió camino con su escritura. No creo que haya que barrer calles o estar parado para escribir "de verdad", eso es también una forma de clasismo. Ese "odio" a lo consagrado o establecido, si es indiscriminado, me parece algo simplista. A Vargas Llosa le debemos una renovación sin precedentes en la literatura en español. Vaya, es mi opinión.
Saludos

Pablo dijo...

¿Generalización sobre uno? Pensaba que generalizar suponía tratar a más de uno como a uno solo, pero no me hagas mucho caso, me lío con la semántica.
Nada contra las vidas acomodadas, ¡feliz prosperidad para ellos!, mucho contra otras cosas que implican canon. Y la clase social, aunque suene tan marxista y demodé, tiene mucho que ver con eso. Aislamientos, vidas celulares, en fin.
Pregunto: ¿escribió Vargas Llosa sus mejores libros antes de la consagración de su primavera particular? No se trata de barrer calles, se trata tal vez de que Gallardón no te pase la mano por el lomo, pienso. En el lugar de Gallardón puedes poner cualquier otro apellido.
¿Viste la entrevista?
Vargas Llosa, excelente escritor de tantos libros.
Lo mejor, probablemente: no escuchar jamás las cosas que un escritor dice fuera de las páginas de sus libros. Las cosas que dice en un blog, por ejemplo.

Ehrengard dijo...

Tienes razón en tu apreciación semántica (las prisas cibernéticas no son buenas). Quise decir más bien que reducías a un aspecto toda la personalidad creadora, tan múltiple, de un autor.
Sí que vi la entrevista, y lo que pienso es por qué hay que preguntar a un escritor sobre el cambio climático o sobre el misterio de la Trinidad. Un escritor ha de hablar de su obra, y ésta habla por sí sola. Vargas Llosa se ha caracterizado en la mayor parte de su obra por el compromiso ético y social, no sólo respecto a Perú. Su denuncia está en sus ficciones. No hay que crear un púlpito para predicar en la vida personal para estar comprometido, o no creo que sea la función primordial en un autor. Aunque no es que me parezca una opción rechazable, tampoco exigible.

tirso malatesta dijo...

En mi opinión, vargas Llosa como tantos otros fue un fuera de serie hasta que se domesticó, volvió a su redil y empezó su andadura por salones de alto copete, entre loas y vítores, recuperando su clase social. Sigue siendo un escritor excelente, de gran oficio, pero me quedo con sus primeras obras cuando no era el objeto de devoción, entre otras, de su propia clase.

Blumm dijo...

¡"Clavao"!
"Usted deles a elegir, señor Benjamin, y la masa siempre escogerá la falsificación"
Gaddis en Ágape se paga (reading in progress)

Pablo dijo...

Silogismo: un autor ha de hablar de su obra, y la obra habla por sí sola. Ergo, ¿qué narices tiene que decir el autor, especialmente cuando los interlocutores son de tal calibre?
Sonrojo.
Tirso es el profeta, la verdad de Dios se revela en su boca.
Y el humor, ¿dónde queda?
Vargas Llosa fue un escritor enorme y se ha convertido en un señor mayor y Pemán.
La lucha de clases también tiene un ring en el rango de la literatura.

Diva Calva dijo...

No me gusta Vargas Llosa, pero claro, me lo callo, igual que me callo que no me gusta Pérez Reverte, porque siempre está de jurado que no se lee las obras a concurso en el premio más importante de mi ciudad, y luego todo se sabe.
Estar aislado (da igual en qué clase social), siempre anima a decir estupideces, a 'ajuntarse' con lo peor de cada casa. Yo estoy muy aislada, sé de lo que hablo, jaja, cómo os gusta polemizar!