domingo, septiembre 16, 2007

Vórtex

Evito ser reflexivo. No considero, no indago, soy consecuente con mi era. En el planeta de la posmodernidad ninguna acción tiene ningún efecto, todo es inmutable. Nada será alterado en el presente flamante, agostado el pasado, fulminado el futuro. Milenios de causalidad se han ido al cuerno después de la demolición de todas las verdades viejas. En consecuencia, evito los porque, los ya que, los entonces, sabiendo que no hay líneas de fuga y que es azar cada cosa. Que esté aquí, que me envuelvan estos seres, las partículas que me abrigan. Evito pensar en ella. Evito pensar en sus motivos. No pienso. Estoy aquí, permanezco. Soy el guardador de los rebaños. Nada es crucial. Todo fluye.
Igual que en Vórtex. Vórtex era un videojuego del Spectrum que mi madre me compró por las buenas notas. Un botón hacía girar una peonza y con otros dos la empujabas a derecha e izquierda a través de caminitos y puentecitos tridimensionales, como en Tron. Parecía sencillo pero en las rampas la peonza tomaba fuelle y se deslizaba como sobre una pastilla de jabón y con nada se salía del camino y perdías. Lo insólito es que por mucha pericia que adquirieras, de cuando en cuando, la peonza se caía igualmente, sin motivo, aunque el caminito fuera bien liso y tuvieras el pulso de un piloto de combate.

3 comentarios:

Lara dijo...

Yo a veces caigo, claudico: comienzo con la hilera sin sentido de razones, construyo una palabra tras la otra, me subo a lo alto de la piedra, observo a los pasajeros, a los viandantes, a los ordenados, a los caóticos, sube el hilo, se enreda, y salen los porque, los ya que, los está claro que, y todos los demás. Pero luego, y cada vez más frecuentemente, dos trenes se cruzan, ambos van a una velocidad de vértigo, yo desde uno de ellos miro por la ventana esos rayos de metal: entonces me doy la vuelta, me repliego, los pies de mis compañeros de viaje me resultan de cartón piedra, el corazón me late queriéndose parar, y yo me muero de miedo.

pablo dijo...

Yo creo que escribo para que me des la réplica, L, y cuando lo haces así se me agolpan las ideas y quiero escribir veinte cosas para leerte el rebote y ver si.

Lara dijo...

Se me ablanda el pecho con sus costillas, pero la frase tiene sentido así: Yo creo que escribo para.

Lo demás da igual.

Yo me voy a la cama tan alegre.