martes, noviembre 14, 2006


El médico me dice:
tienes pie de atleta.
Y yo salgo de la consulta
saltando vallas y adornándome con laureles.

5 comentarios:

Lara dijo...

Dios, dios.

No puedo ahora leer todo esto, pero me relamo porque cuando acabe de trabajar estaré aquí esperando a que lleguen los textos, acechando.

Gracias, gracias.

Te voy a poner un link. Para que te enteres.

Ahora vengo.

Reb dijo...

Hola. El adjetivo no mata. Lo que mata es el verbo.
Un beso

Pablo dijo...

Dear L,

Agradecido el link, haría lo propio contigo si supiera cómo. Me lío con los menús. Ya iré aprendiendo.

Si otras palabras no te atrapan y te dejas caer por acá pronto verás que, a diferencia de vuestras playas, ésta será a veces muy mundana, y se me irán juntando cosas que escribo con cosas que sostengo con las plantas de los pies, siempre que el océano me deja. No te rías demasiado con ese lado tan niñato y californiano que me irá saliendo. O sí.

Por cierto, ¿quién es ese Nán que tanto te inquiere y que está empeñado en vestir tus muñecas de señora mayor?

Acercándome.

P

Pablo dijo...

"Manolo es un hombre de cuarenta años. Es delgado. Trabaja en una oficina."

"Manolo es un triste hombre de cuarenta años mal cumplidos. Es delgaducho como una escoba y sus manos están tan arrugadas como las raíces de un árbol centenario. Trabaja en una oficina gris y patética."

El adjetivo, si se empeña, mata mucho.

P

Bicho dijo...

Lo que no mata, ¿engorda?