jueves, noviembre 16, 2006

mantequilla


Durante cuatro años dejó caer los brazos
para evitar la dulce acusación de impiedad
y resolver el crudo enigma con palabras no suyas.
Errado su cometido desde el principio...
Con dureza treinta veces treinta fue negado-consentido,
en una habitación salvaje, perfectamente inconsciente
y refutado en demasiadas ocasionespor el discurso de un viejo al que obedecía demasiado.
Del árbol menos elevado cae como una bendición la horca de los sacrificios.

Fotografía del interior de una vagina: resonancias sin cebo.
Hay rocas que sostienen algunos huesos atrasados,
muy pocos, por desgracia;
hay otras cosas, pero me ofendería contarlo
(no digan que fui yo: caballitos de mar, caracolas,
anillos anticonceptivos, recortes de uñas de varón,
alianzas de oro, algodón de azúcar,
envoltorios de calcomanías).
Que los mares cálidos, del mismo modo que hicieron conmigo,
los descalcifiquen y dejen que los peces les roan el tuétano, tan sabroso.

Su verdadero hogar-útero fue una desconocida.
Era centelleante como una jungla;
pero en el lienzo de su cráneo
se proyectaba invariable el delicado cuello de quien la traicionó.
De su clavícula pendía una mentira.
Despreciable curso de las cosas cotidianas…
El día que se conmemoraba una revolución cualquiera
escribió una carta que no franquearía
donde dijo cosas graves, algunas que te hubieran ofendido,
otras que incluso te habrían hecho reír.
Pero el argumento, tan común, aburre a los espectadores,
que ahora rugen en la sala suplicando nuevas escenas de pura violencia
sin que yo sepa modelarlas para ellos,
porque, por desgracia, siempre finjo que no les pertenezco

.[oraciones despiadadas cuelgan
de los hilos de la pantalla de nailon;
nadie acude]

Una lástima acabar de este modo.

Mi cerebro, pobrecito:
mantequilla asada.

1 comentario:

Manolo Sánchez dijo...

Siempre te digo: "envidio tu cerebro amueblado". Después de leerte y releerte, a propios y extraños,prefiero decirte: " envidio tu cerebro de IKEA".
Un beso de Manolo,tu hermano.